Revista PLANEO N°67 | Hablemos de Planificación Urbana Vol. 2: Laboratorios Urbanos | Septiembre 2026
[Por: Aaron Hebel Jiménez. Arquitecto. Emprendedor de Av. Brasil y socio de la Comunidad Brasil Alameda]
Hace más de 150 años, Benjamín Vicuña Mackenna (1872/2022) planteaba la posibilidad de que el entonces canal de Negrete, hoy avenida Brasil, diera paso a un paseo público. Este canal, que servía de cloaca al centro histórico de la ciudad, finalmente terminó siendo soterrado. Sobre él, la nueva avenida Brasil fue empedrada y extendida en su trazado inicial hasta la Alameda y complementada en su tramo central con una plaza pública, llamada plaza Brasil.
Estas obras dieron origen al desarrollo de nuevos barrios que, atravesados por esta nueva arteria, construyeron su relato al poniente del triángulo fundacional de la ciudad. Al oriente del barrio Yungay, al sur del río Mapocho y al norte de la Alameda, configurando diferentes paisajes urbanos complementarios desde su origen y de gran valor patrimonial. Al sur, paisajes residenciales de clases medias y altas, con sus respectivos comercios y servicios, además de zonas de confluencia urbana asociadas a la histórica Alameda de las Delicias. Al norte, paisajes de residencia obrera con sus respectivos comercios y servicios, además de zonas industriales asociadas al río Mapocho. La complementariedad territorial, por tanto, no es una condición nueva del tramo, sino parte de su origen.
Actualmente, más de 100 años después de la fundación de la nueva avenida, este trayecto presenta una diversidad de atributos urbanos que permiten reconocer a grandes rasgos dos zonas diferenciadas. Al sur de la avenida, la zona Brasil-Concha y Toro presenta atributos tales como conectividad con el eje urbano de la Alameda, áreas verdes de escala barrial, como Plaza Brasil, oferta comercial, cultural y gastronómica relativamente consolidada y patrimonio residencial de las élites. Al norte de la avenida, la zona Balmaceda-Panamá presenta atributos tales como conectividad con el eje metropolitano del Río Mapocho, áreas verdes de escala interbarrial como el Parque de los Reyes, oferta comercial especializada a escala intercomunal y patrimonio industrial y residencial obrero. Hoy estas zonas que originalmente fueron planificadas como partes de un mismo sistema territorial complementario, más allá de vestigios de esa interrelación, operan como territorios diferentes, débilmente integrados, y pierden con esto una gran oportunidad de beneficio mutuo.
Los modelos de planificación urbana habituales tienden a privilegiar la concentración de recursos en áreas “frontales” que reúnen inversión, actividad y representación urbana en desmedro de aquellas “trastiendas” que quedan relegadas. Ejemplo de esto es que una estrategia que se ha planteado recurrentemente para el mejoramiento del sector nororiente de la comuna de Santiago Centro, en el que se ubica la av. Brasil, apunta a la consolidación de un gran polo a partir de las virtudes compartidas entre el barrio Brasil, ubicado en el sector centro y sur de la avenida y barrio Yungay, su vecino hacia el poniente, con el objetivo de potenciar la oferta comercial y cultural ya relativamente desarrollada de ambos.
Esta operación, sin embargo, conlleva un importante costo de oportunidad espacial y económica para el sector: relegar los territorios al norte de ambos barrios a la mencionada “trastienda” de un “frente” que mira hacia las luces de la Alameda y le da la espalda a un cauce históricamente tratado como borde y no como activo urbano. Esto refuerza una histórica tendencia de la planificación urbana de ver el río como un límite y desaprovecha demanda, flujos, comercio y patrimonio.
Dicho esto, ¿qué oportunidades aparecen al ensayar modelos que en vez de conectar territorios por aquello que comparten, conecten territorios diferentes a partir de sus complementariedades? No en desmedro de las respuestas habituales, sino en favor de miradas adicionales hacia nuevas direcciones de mejora integral.
La antropóloga María Ester Grebe (1998) nos recuerda que diferentes cosmovisiones indígenas de nuestro territorio conciben el cuidado de los componentes del paisaje como un aspecto fundamental para nuestro bienestar físico y psicológico. La representación invertida de América, del pintor uruguayo Joaquín Torres García (1943), nos recuerda que no existe una única forma de leer el territorio. La visión del arquitecto chileno Mario Pérez de Arce(2008), por su parte, nos receurda que el río Mapocho puede configurar una infraestructura verde urbana a habitar y no un borde a evitar.
En las últimas décadas hemos incorporado nuevas miradas del urbanismo contemporáneo y el río Mapocho ha dejado de ser sólo un borde donde trazar carreteras y se ha convertido en un espacio de interés como senda ecológica y cultural estructurante para la ciudad. Es así que el río Mapocho deja de verse como un límite y comienza a verse como un conector urbano.
En este contexto se plantea una mirada denominada “integrativa”: un modelo que, en lugar de concentrar atributos urbanos en polos aislados, busca reconocer diferencias territoriales y conectarlas para generar relaciones de beneficio mutuo, no con el fin de igualar territorios, sino que con el de complementar sus diferencias. Este modelo se ensaya por primera vez en diálogo con diversos actores de la av. Brasil y sus barrios aledaños, en el contexto del desarrollo de un plan maestro que permita configurar un marco de acción para su desarrollo futuro, bajo la hipótesis de que la Alameda y el río Mapocho pueden ser entendidas como dos entradas complementarias a un mismo sistema urbano.
La propuesta apunta a complementar el actual “frente” de Av. Brasil que mira hacia la Alameda con el territorio que mira hacia el río Mapocho, resignificando esta antigua “trastienda” como un nuevo frente urbano de escala metropolitana. Esta nueva configuración permite estructurar la Av. Brasil como una senda norte-sur conectora de dos sendas urbanas de escalas mayores, la Alameda y el río Mapocho. Por otra parte, presenta la oportunidad de convertir la intersección entre el río Mapocho y Av. Brasil en una nueva puerta de entrada a escala metropolitana hacia la zona típica compuesta por los barrios Brasil y Yungay. Así, el territorio que hoy funciona como trastienda puede convertirse en una de las dos entradas del sistema
Esta operación de integración, más allá de conectar lugares, conecta mercados, públicos, actividades y demandas. No se justifica sólo por movilidad, sino por la creación de un sistema económico y urbano complementario en el que cada territorio aporta algo que el otro no posee.
A grandes rasgos, el mecanismo económico propuesto puede explicarse a partir de dos dinámicas comerciales principales. Por una parte, visitantes del eje del río Mapocho y del sur de av. Brasil que se desplazan hacia el Parque de los Reyes pueden, a partir de una mejor conectividad de esta intersección, activar comercio y servicios de la zona norte de av. Brasil. Por otra parte, visitantes provenientes del oriente que se desplazan por el eje del río Mapocho hacia comercio especializado en el norte de av. Brasil, así como nuevos habitantes de proyectos habitacionales de esta zona, pueden ser atraídos hacia la oferta comercial, cultural y gastronómica consolidada del sur, a partir de una mejor conectividad de su tramo intermedio. Esto aumenta el radio de captación de actividades existentes, en lugar de crear un nuevo polo desde cero.
Conclusión
La planificación urbana es económica y política. No solamente distribuye espacio, sino también distribuye oportunidades, flujos, actividad económica y acceso a bienes urbanos.
Resulta necesario ensayar modelos que, en lugar de atrincherar a cada uno en su trozo de ciudad, busquen, a través de la colaboración, sacar partido mutuo de activos urbanos complementarios existentes en el territorio para construir ciudades menos segregadas.
Av. Brasil constituye así un laboratorio para preguntarnos qué puede ocurrir cuando territorios que hoy funcionan de manera desconectada comienzan a entenderse como partes complementarias de un mismo sistema, conectado a su vez con otros sistemas urbanos mayores. Nuestro desafío es así, concebir Av. Brasil como un gran sistema urbano con dos entradas complementarias.
Referencias bibliográficas
Grebe Vicuña, M. E. (1998). Culturas indígenas de Chile: Un estudio preliminar. Pehuén.
Pérez de Arce, M. (2008). Río Mapocho en la Ciudad de hoy. En D. Matte (Ed.), Mapocho: Torrente Urbano (pp. 116-153). Matte Editores.
Torres-García, J. (1943). América invertida [Dibujo a pluma y tinta]. Fundación Joaquín Torres-García, Montevideo, Uruguay.
Vicuña Mackenna, B. (1978/2022). La transformación de Santiago: Notas e indicaciones. Subdirección de Investigación del Patrimonio Cultural. https://www.investigacion.patrimoniocultural.gob.cl/publicaciones/la-transformacion-de-santiago (Obra original publicada en 1872).