Revista PLANEO N°67 | Hablemos de Planificación Urbana Vol. 2: Laboratorios Urbanos | Septiembre 2026
[Por: Editorial PLANEO]
La experimentación en la ciudad es más común de lo que pensamos. Hay pruebas de vehículos, ferias, intervenciones, eventos que superando una etapa piloto pueden llegar para quedarse. Si lo pensamos, hasta cuando el arreglo de una calle produce desvíos nos vemos enfrentados a experimentar nuevas rutas, formas de movernos y de relacionarnos con la ciudad. Pero ¿qué pasa cuando la experimentación es menos invasiva? ¿Qué pasa cuando un pilotaje no interfiere en la vida urbana? Podemos identificarnos como espectadores de los cambios, de la evolución y metamorfosis de la ciudad desde una vereda más contemplativa.
A finales de junio del 2026, comenzaron las pruebas del teleférico Bicentenario en Santiago, que conectan el sector del Costanera Center, con Ciudad Empresarial en Huechuraba, teniendo una parada en el Parque Metropolitano y un viaje total estimado de 13 minutos. Lo que se puede ver a simple vista por el sector nor-oriente de la comuna de Providencia, es cómo las torres y cableado previamente instalado, ya está llevando las cabinas que cruzan el río Mapocho, se elevan sobre el el cerro Los Gemelos y avanzan hasta el Parque Ciudad Empresarial.
Lo curioso de esta marcha blanca, es que justamente en su sentido más literal, lo es. Una lona blanca cubre las cabinas que ordenadas y sincronizadas unas tras otras conforman una marcha constante de ida y vuelta. Es una marcha silenciosa, casi imperceptible y ocurriendo sobre nuestras propias cabezas, sin que las notemos más allá de la curisidad primera que nos causa. La ciudad en superficie sigue funcionando. Hay peatones, ciclistas, buses y hasta el mismo río no ven interrumpido el curso. Es un experimento casi inocuo, que comienza a cambiar el paisaje urbano y añade una nueva capa a la ciudad.
Sobre las construcciones
Dado que el teleférico es una infraestructura de transporte extensa, los espacios que atraviesa son diversos bajo su trazado. La primera parte, si consideramos un trayexto con origen en Tobalaba, tiene a sus pies a uno de los sectores más intensos y dinámicos de Santiago: el Costanera Center. Si bien el edificio y centro comercial sigue siendo parte de un debate que divide opiniones, es innegable el peso gravitatorio que tiene este punto geográfico en la ciudad. Locales y turistas se reunen en torno a este hito que no ha hecho más que crecer con la consolidación de Sanhattan, la construcción del MUT y la extensión de un centro que se extiende a lo largo de la línea 1 del Metro por el eje Providencia-Apoquindo. Es en esta zona, transitada por distintos modos, desde los logísticos hasta el peatonal, las cabinas del teleférico se mueven sobre uno de los espacios construidos que más grita “ciudad” en la capital.

Imagen 1: Cabinas del teleférico Bicentenario pasando sobre la intersección Andrés Bello esq. Nueva Tajamar
Fuente: Archivo del autor

Imagen 2: Cabinas del teleférico Bicentenario pasando sobre calle Nueva Tajamar
Fuente: Archivo del autor

Imagen 3: Cabinas del teleférico Bicentenario pasando sobre calle Nueva Tajamar desde edificio WTC
Fuente: Archivo del autor
Sobre los flujos
Así como las cabinas desfilan sobre uno de los lugares más densos en población flotante, a solo metros el paisaje urbano cambia. El trazado del teleférico cruza por sobre 3 flujos: el río, la autopista y el cerro.

Imagen 4: Cabinas del teleférico Bicentenario pasando sobre el río Mapocho en sector del Parque Titanium
Fuente: Archivo del autor

Imagen 5: Cabinas del teleférico Bicentenario pasando sobre la autopista Costanera Norte
Fuente: Archivo del autor

Imagen 6: Cabinas del teleférico Bicentenario rumbo al cerro Los Gemelos
Fuente: Archivo del autor
Sobre nuestras cabezas
Antes de transportar pasajeros, el Teleférico Bicentenario comienza a transportar una imagen. La infraestructura ya está en movimiento, pero todavía no está disponible; ya transforma el paisaje, aunque aún no forma parte de la experiencia de viaje. Durante unas semanas, la ciudad observa cómo una nueva pieza urbana ensaya su funcionamiento antes de incorporarse plenamente a ella. Mientras tanto, seguimos echando un vistazo al futuro con una marcha blanca sobre nuestras cabezas.

Imagen 7: Cabinas del teleférico Bicentenario pasando sobre nuestras cabezas
Fuente: Archivo del autor