Hablemos de Planificación Urbana Vol. 2: laboratorios urbanos

SEPTIEMBRE 2026

De los “mega edificios” a las convivencias verticales: otras formas de representar la ciudad densificada

Revista PLANEO N.º 67 | Hablemos de Planificación Urbana. Vol. 2: Laboratorios Urbanos | Septiembre 2026


[Por: Esteban Sade Monsálvez, Licenciado de Ciencias Sociales, Estudiante de Magister en Planificación Urbana]

Título: Convivencias verticales en Estación Central
Formato: Exposición temporal
Curadores: Daniela Cea-Sáez, Luis Campos, Carlos Hevia, Mónica Aubán, Loreto Rojas y Laura Viada
Año: 2026
Ubicación: Museo Ciudadano Benjamín Vicuña Mackenna | Av. Vicuña Mackenna 94, Providencia

Imagen 1: Pregunta en el ala oriente del museo
Fuente: Archivo del autor

Y tú… ¿Qué ves desde tu ventana?

Es con esta pregunta y un departamento a escala 1:1 de 30 m2 como la exposición “Convivencias Verticales en Estacion Central” te invita a “experimentar” la vida entre grandes edificios y cuestionarte en torno a ella. Esta puesta en escena inicial no es ambigua ni casual, sino más bien, meditada para actuar de manera inmediata como detonante espacial, abriendo frentes de discusión sobre cómo se habita hoy bajo los efectos de la excesiva densidad en altura y, sobre cómo queremos habitar en el futuro.

¿Cómo puede una exposición transformar un fenómeno urbano fuertemente mediatizado y estigmatizado en una experiencia visual, espacial y sensible que permita comprender sus formas cotidianas de habitar? Esa es, en el fondo, la apuesta de la muestra.

Ese gesto ­­­­­­ —de reconstruir el espacio antes que una muestra tradicional— es sin dudas el verdadero logro. Estacion Central lleva casi una década siendo el caso de estudio de la vivienda en altura en Chile. Compuesto por una morfología de edificios de más de treinta pisos, departamentos de metrajes minúsculos, torres sin estándares aplicados, y por supuesto, sin áreas verdes y espacios públicos. Es por ello que, al entrar en el departamento a escala, permite cuestionarse modelos habitacionales, estándares propuestos y aproximarse al cómo se habita. Al abandonar esta mirada “desde arriba” de la planificación urbana a una mirada más íntima, permite aproximarnos a otra escala capaz de transmitir los desafíos asociados al desarrollo de esta tipología.

El recurso central para este giro de escala es, precisamente, el que abre la exposición: la reconstrucción a escala real de un departamento tipo, que obliga al visitante a medir con el propio cuerpo y sus pasos una distancia, una falta de luz, una estrechez que hasta entonces solo conocía en cifras. Pero ese montaje espacial no trabaja solo: la muestra lo combina con fotografías, postales, planimetría y registro audiovisual, un cruce de lenguajes que multiplica los puntos de aproximación al fenómeno. La planimetría aporta la escala, las postales y las fotografías introducen fragmentos de vida cotidiana; el audiovisual permite el tiempo, el relato en primera persona, algo que ni la planta ni la imagen fija pueden sostener por sí solas.

Esa intención queda explícita en el propio equipo que diseño la obra. La muestra, junto a un equipo multidisciplinario de sociología, arquitectura, geografía y estudios urbanos; y sus materiales provienen de la confluencia de tres investigaciones Fondecyt1 sobre desposesión urbana, verticalización precarizada y estigma residencial. Cea-Sáez (2026) ha explicado que la muestra no busca emitir juicios sobre estos edificios —que ya cargan suficientes—, sino que «la invitación es a pensar la convivencia como una experiencia compleja», atravesada por la proximidad, la negociación, el encuentro y también el conflicto.

Esa multiplicidad de soportes es la decisión más interesante de la muestra, porque no busca sustituir los datos por la emoción, sino que tensionarlos. La planimetría a escala recuerda que hay una responsabilidad normativa y criterio profesional detrás de cada metro cuadrado ausente, el registro sensible recuerda que detrás de esa misma cifra hay una convivencia, con sus formas de proximidad, intimidad y también de conflicto.

Imagen 2: Living del departamento, rematando al balcón
Fuente: Archivo del autor

Frente a los formatos habituales de la investigación urbana —el paper, el plano, el gráfico de densidad—, la exposición «Convivencias verticales» ensaya algo distinto: usar el cuerpo y los sentidos del visitante como instrumento de conocimiento. Eso no reemplaza el análisis técnico ni la crítica normativa, pero si abre una vía complementaria, más permeable, para que un fenómeno complejo y mediatizado como la densificación intensiva deje de ser solo un titular o una fotografía tomada desde lejos y, por un momento, se convierta en un lugar donde de verdad se puede estar. En ese sentido, más que una respuesta, la muestra abre nuevos frentes de trabajo sobre cómo repensar la ciudad que habitamos cuando los formatos tradicionales de representación ya no son suficientes de palpar.

Más que un diagnóstico sobre lo que pasó, la muestra se erige como un dispositivo de interrogación sobre el futuro de nuestras ciudades. Al transformar el fenómeno mediatizado en una experiencia íntima y sensible, “Convivencias Verticales” nos deja reflexiones fundamentales: evidenciar que la densidad no figura en un estado inerte, sino en un ecosistema altamente conflictivo y tensionado, que nacen por un vacío normativo —que no solo “habilita” el diseño del edificio— sino que construye barreras sociales, aísla verticalmente y disminuye la cohesión social.

Después de todo… ¿Recuerdas la pregunta del principio? ¿Qué ves desde tu ventana?

Imagen 3: Lona de remate de la exposición, ala norte del museo
Fuente: Archivo del autor

Referencias

Museo Nacional Benjamín Vicuña Mackenna. (2026, 7 de agosto). “Convivencias verticales en Estación Central” la nueva exposición temporal que llega a Museo Ciudadano Vicuña Mackenna. Museo Nacional Benjamín Vicuña Mackenna