Hablemos de Planificación Urbana Vol. 2: laboratorios urbanos

SEPTIEMBRE 2026

Contribución Social de las Personas Mayores al Espacio Público: experiencia de Exploración Social Urbana en el Barrio Vallcarca I Els Penitents, Barcelona

Revista PLANEO N°67 | Hablemos de Planificación Urbana Vol. 2: Laboratorios Urbanos | Septiembre 2026 


[Por: María José Azócar Valenzuela. Trabajadora Social. Máster en Planificación Territorial, Universidad de Barcelona]

Introducción  

Basta con recorrer pocas cuadras para ver plazoletas, calles, bancas y cafés ocupados por personas mayores, imagen cotidiana que deviene en gran parte como resultado de políticas locales de integración urbana. Pero si pensamos que el espacio público no es neutral ni a sus estructuras y ni ocupantes (Soja, 2009) ¿qué confluye entre este espacio público ocupado y las dinámicas particulares de este grupo? Un trabajo de investigación desarrollado en el barrio Vallcarca i els Penitents (Barcelona), busca justamente ahondar en este planteamiento, respecto de comprender las dinámicas que se dan en el espacio público a partir del uso de personas mayores.  

Los resultados muestran que las personas mayores reunidas en el espacio público, indistintamente del interés que las motive, contribuyen desde una lógica bidireccional a sus comunidades, reportando tanto beneficios personales como hacia sus entornos (Azócar, 2023). Pero esta contribución social en muchos casos resulta invisibilizada, atribuible a una visión estereotipada dominada por el edadismo que asocia la vejez a la pasividad, dependencia o gasto (Departamento de promoción de las personas mayores área de servicios sociales, 2022). 

Un laboratorio social a la escala barrial 

A través de una exploración social urbana (como lo denominase Jane Addams en su experiencia de la Hull House) se llevaron a cabo recorridos y observaciones de lugares públicos ocupados por personas mayores, tomando notas, reportes y visualizaciones a modo de laboratorio social. Estos registros fueron plasmados en cartografías sociales cuya plasticidad logró adaptarse a dinámicas particulares, facilitando la descripción de ambientes, actores y sus relaciones —desde un enfoque inductivo— permitiendo visibilizar dinámicas sociales y espaciales que generalmente quedan ocultas o silenciadas en los mapas tradicionales o representaciones oficiales (Crampton y Krygier 2005 en Font-Casaseca, 2016). 

El trabajo de campo se extendió por un periodo de dos meses, junto con el desarrollo posterior de entrevistas complementarias. El trazado incluyó: una plaza, la terraza de un café, una cancha de petanca1 y las calles contiguas, abarcando un área de influencia aproximada de cinco cuadras.  

Contribución social de las personas mayores al espacio público  

Los hallazgos derivados dan cuenta de que las personas mayores reunidas en lugares públicos generan una contribución social bidireccional, endógena y exógena. A nivel endógeno —o de bienestar individual— el encuentro promueve el desarrollo de vínculos interpersonales, la disminución del sentimiento de soledad, un mayor acceso a información y una mejor percepción de salud mental y física. Estos resultados se denominan como efectos directos o consecuentes a la planificación urbana, en tanto el diseño de entornos seguros y accesibles actúa como soporte material para las prácticas cotidianas funcionales (hacer compras, asistir a controles, descansar), favoreciendo así la interacción social. 

En contrapartida, la dimensión exógena se relaciona con aquellos aportes atribuibles a sus barrios o comunidades entre los que destacan: la revitalización del espacio y de la vida comunitaria, al hacer de un territorio ocupado, “ un lugar practicado” (Delgado, 1999, pág. 39); el fortalecimiento del tejido social, a través de la creación de redes formales e informales de apoyo mutuo, conversación y compañía; la preservación de la memoria histórica, porque resguardan y transmiten el patrimonio oral y la historia del barrio entre sus pares y hacia otras generaciones; contribuyen a la seguridad y cuidado del entorno, ya que alertan sobre problemas y ayudan a su solución (veredas o luminarias en mal estado) ejerciendo una ciudadanía activa. Estos últimos impactos se definen como emergentes a la planificación urbana, vale decir, no son directamente atribuibles al diseño institucional, sino que emergen de manera orgánica a partir de la práctica cotidiana sujeto-espacio. 

Esta doble dimensión bidireccional, se relaciona directamente con los planteamientos de Jane Jacobs, en su libro Vida y Muerte de las Grandes Ciudades, para quien estos encuentros, en apariencia triviales, generan identidad, confianza y respeto público fundamentales para la vida urbana (Jacobs, 1973).

Imagen 1: Adultos mayores en terraza
Fuente: Archivo de la autora

Puesta en valor de la cartografía social  

Las dinámicas observadas y recopiladas a partir de las entrevistas se vertieron en formas alternativas de utilizar la cartografía social.  

En la Imagen 2 (inspirada en la Imagen 1) las personas que se reúnen en la terraza del café funcionan como “nodos de atracción” o “imán” al producirse interacciones espontáneas con otros transeúntes, no solo entre pares, sino también con otras generaciones que se acercan a interactuar con ellos y sus mascotas, encarnando la premisa de Jacobs, “las personas en las calles constituyen una atracción para otras personas” (1973, p. 40). Si bien esto se debe en gran parte a como está configurado el espacio, es decir a la posibilidad que les da la terraza del café para reunirse en una escala barrial, también es cierto que no todos los lugares lo posibilitan, sino más bien se da por la interacción sujeto espacio y las características de las personas mayores.    

Situación similar sucede al intentar plasmar el radio de calor o calidez que generan estos grupos de personas mayores (en la terraza de café y la cancha de petanca), representando la percepción de la investigadora a través de acuarelas (Imagen 3). Se observan zonas de un color más intenso atribuibles al encuentro de las personas mayores y a una mayor dinamización del espacio ocupado, enfatizando con tonos cálidos los lugares de uso habituales y la mayor cantidad de interacciones y contactos. En lo opuesto, a través de un color más frio u oscuro, se intenta plasmar a aquellas personas que, si bien usan el espacio, no generan los mismos efectos.

Imagen 2: Imán
Fuente: Archivo de la autora

Imagen 3: Color y calor
Fuente: Archivo de la autora

Implicancias para la planificación urbana 

Esta exploración se contextualiza en un sector urbano de Barcelona, planteando desafíos transversales para la planificación urbana que resultan extrapolables a distintas realidades. En Chile esto cobra especial relevancia debido a su acelerado envejecimiento poblacional. Actualmente viven en el país 3.665.028 personas mayores un grupo etario caracterizado por una mayor esperanza de vida, de las cuales el 90,84 % habita en zonas urbanas (Censo, 2024). 

La reflexión aquí expuesta insta a que la planificación urbana incorpore enfoques que visibilicen a las personas mayores no solo como receptores de prácticas inclusivas, sino como agentes sociales activos y dinamizadores del espacio social, claves para un diseño urbano integral y sostenible.  En este marco la exploración de campo y el uso de cartografías sociales reaparecen como herramientas metodológicas estratégicas, abriendo la oportunidad de retornar a investigaciones que partan desde lo particular a lo general, aportando desde el análisis de masa crítica cotidiana complementarias a las leyes generales y estructuralistas (Albet & Benach, 2012). 

 

Referencias 

Albet, A., & Benach, N. (2012). Doreen Massey Un sentido global de lugar. Icaría. Espacios críticos. 

Azócar, MJ. (2023). Contribución social de las personas mayores: Un análisis de su actividad en lugares públicos del barrio de Vallcarca i els Penitents (Barcelona). Universidad de Barcelona.  

Departamento de promoción de las personas mayores área de servicios sociales. (2022). Ayuntamiento de Barcelona. 

Font-Casaseca, N. (2016). Mapas contra la injusticia urbana. La utopía pragmática de la Hull House en Chicago a finales del Siglo XIX. GEO Crítica, 1-19.  

Jacobs, J. (1973). Vida y muerte de las grandes ciudades (2da Edición ed.). Barcelona 

Soja, E. (2009). The city and spatial justice. The city and spatial justice, (págs. 1-5).