Revista PLANEO N°64 | Ciudad artificial Vol. 3: la movilidad y el transporte en las ciudades del futuro | Septiembre 2025
[Por: Javiera Ignacia Leighton Orthusteguy. Arquitecta, Magíster en Planificación Territorial y Gestión Ambiental (UB, España). Docente y ayudante de investigación en la Facultad de Arquitectura de la USS (Concepción. Chile). Encargada urbana Programa Quiero Mi Barrio
María José Ugarte Romo. Arquitecta. Magister © en Asentamientos Humanos y Medio Ambiente (UC, Chile). Diploma en Regeneración Urbana para lograr Desarrollos Sustentables (UCh, Chile). Directora Fundadora de Patina Conce, Escuela de Patinaje Urbano (Concepción, Chile).
Romina Valentina Toledo Piccardo. Arquitecta, Magister en hábitat sustentable y eficiencia energética (Ubb, Chile). Evaluadora energética de la CEV]
Significado y oportunidades de la movilidad
Movilidad proviene del latín mobilĭtas, -ātis, que significa «cualidad de poder moverse» o «capacidad de ser movido». Cuando hablamos de movilidad, no podemos olvidar que quienes se mueven son ante todo personas; y que cada una tiene sus preferencias de acuerdo a sus (im)posibilidades. La movilidad activa se refiere al uso de modos de transporte no motorizados impulsados por energía humana, como caminar o andar en bicicleta. Estas formas de desplazamientos son cada vez más relevantes por su potencial para contribuir en la construcción de ciudades más sostenibles (Dehghanmongabadi & Hoşkara, 2020), pues proporcionan beneficios socioeconómicos, ambientales y urbanos. A nivel internacional, tanto la OMS como ONU-Hábitat, destacan su capacidad para reducir contaminantes acústicos y atmosféricos, como de fomentar estilos de vida saludables y comunidades más habitables (Meesit et al. 2023)
Vivir en la ciudad implica desplazarse de un lado a otro, lo que es posible a través de distintos medios de transporte. Aunque esto en teoría es así, en la práctica no siempre lo es, pues a veces sólo están disponibles los medios que la ciudad permite. Si lo pensamos, muchas personas —sobre todo quienes trabajamos en una oficina— pasamos aproximadamente 8 horas al día sentados frente a una pantalla, si a eso le sumamos las 8 horas de sueño necesarias para un buen descanso, tenemos 16 horas del día en que el cuerpo prácticamente no se mueve. De las 24 horas que tiene el día, nos quedan 8 horas “libres”, pero dentro de ese tiempo debemos considerar el traslado de ida y vuelta al trabajo, o lugar de estudio.
Consideramos que ese tiempo que destinamos a movernos desde nuestro hogar al trabajo y viceversa se vuelve importante, porque es el momento en que logramos desconectar la mente de lo laboral y, al mismo tiempo, tenemos la posibilidad de dejar de tener una vida completamente sedentaria. Esa es la razón por la que usamos la bicicleta o los patines: no querer viajar como en una lata de sardinas en el transporte público, o gastar en combustible a diario, especialmente hoy (Valencia, 2026), además de que muchas veces puede tomar menos tiempo. Sin embargo, a menudo nos enfrentamos a algo muy común: las ciclovías desaparecen y hay que trasladarse a la calzada, como si la ciudad nos recordara constantemente que no está pensada para moverse de otra forma que no sea un auto.
La percepción de una ciudad puede verse influenciada por cómo vemos que se movilizan sus ciudadanos. Cuando existe la posibilidad de ser foráneo y aun así llegar a muchos lugares sin tener que usar un vehículo privado, la ciudad se vuelve más amigable, más accesible y más fácil de conocer. Porque la experiencia urbana más enriquecedora ocurre a pie, en bicicleta o en transporte público, con todos sus estímulos. Los vehículos motorizados como medio de transporte nos llevan de un punto a otro, pero no nos permiten conocer la ciudad, sólo atravesarla.
Ciclistas urbanas y brechas de la movilidad: movernos sin lugar
Como ciclistas, patinadoras y arquitectas de la ciudad de Concepción, experimentamos la movilidad activa bajo una perspectiva crítica en favor de la eficiencia urbana, identificando factores concretos en relación a la infraestructura y su entorno, que influyen en nuestra percepción del trayecto, en nuestra valoración urbana, la experiencia sensorial, y en la motivación por el uso de estos modos de desplazamiento.

Imagen 1: Cualidad de moverse
Fuente: Elaboración a partir de datos de Bicineta
Conectividad: A pesar de las intenciones de conectividad intercomunal para pedalear por el Gran Concepción, se generan constantes cortes de ciclovía (Imagen 1) que implican recorrer laberintos urbanos, versus la agradable continuidad de las autopistas. Si la capital de Chile tiene, según datos del MOP y MTT, 90 veces más superficie para calles que para ciclovías (Hurtubia, 2026), se entiende que para el resto del país esa cifra sea mayor. Esto ocurre en Concepción centro, donde un 4% de la estructura urbana se destina a transporte público, 53,9% para transporte vehicular privado, y 14,1% para infraestructura peatonal (City Lab Biobío, 2024). A pesar de su importante concentración de residentes y flujos diarios, la red de ciclovía suma un total de 11 km (datos medidos en Google Maps). Cuando es tan poco el espacio que se destina a los diferentes tipos de movilidades en la ciudad, se fuerza a concentrar los traslados en los vehículos motorizados.
Calidad: No todos buscan hacer motocross al trasladarse, una superficie plana pero con texturas desfavorables influyen considerablemente al momento de movilizarse a pie, con ruedas pequeñas, o dispositivos de movilidad para personas con discapacidad, provocando un bajo rendimiento de desplazamiento y posibles accidentes. Al igual que la mantención, los vidrios rotos, tierra, pernos y roturas de pavimento pueden resultar particularmente peligrosas. Nadie quiere circular en un basural.
Seguridad: Las señaléticas de peatones, de zona de bicicleta, pasos de cebra, discos pares, o estacionamientos son necesarios para la eficiencia del recorrido y favorecer la convivencia vial. Cuando la ciclovía está a un costado de la calle, y no integrada a la vereda, las personas piensan que es un espacio más para esperar el verde y cruzar la calle, dificultando la fluidez del desplazamiento. Al igual que las luminarias, que más allá de las linternas que podamos tener como usuarios/as de las ciclovías, es necesario contar con radios de iluminación mínimos para identificar el entorno.
Entorno sensorial: Convengamos que circular en medio de bocinazos u otros sonidos intensos no es agradable, y que la prolongada exposición al ruido perjudica gravemente la salud y experiencia de las personas. Por el contrario, la vegetación resulta indispensable para protegernos y contribuir al paisaje local. La sombra que generan los árboles en las (ciclo)vías en días calurosos es algo decisivo al querer tomar una ruta, además del sentido de pertenencia y orientación que pueden generar.
Esta breve lista refleja la experiencia de solo tres personas que utilizan la movilidad activa. Lo anterior, apunta a considerar el enfoque multifactorial en los indicadores de la planificación de movilidad activa en la que implica necesariamente contemplar no sólo sus diferentes formas, integradas o no, sino también la experiencia de ella.
Buscar comprender la movilidad desde la experiencia
Antes de diseñar medios para la movilidad se requiere considerar que los usuarios también deben disfrutar del trayecto, puesto que estos pueden repetirse 2 veces al día, 5 días a la semana.
La pregunta 45 del Censo, nos permite entender cómo nos movemos en Chile, consultando sobre el medio de transporte que se utiliza para trasladarse del hogar al trabajo (INE, 2024). Los resultados apuntan a que los medios utilizados en la mayoría de las regiones corresponden a vehículos motorizados (INE, 2025). Pero ¿cómo complementamos y profundizamos la pregunta respecto a la movilidad del Censo, como parte del material de diagnóstico con alta participación consultiva (Arnstein, 1969) para proyectar una ciudad? Quizás con preguntas perceptuales: ¿cuál es su experiencia con ese medio de transporte?, ¿cómo le gustaría poder moverse? o, ¿qué expectativas tiene para el futuro en relación a su manera de desplazarse?
Habitar en movimiento
Mientras estos espacios sigan siendo diseñados por personas que no comprenden las dinámicas de la movilidad activa urbana, seguirán siendo utilizados, en el mejor de los casos, de manera incómoda. Como ciclistas y patinadoras urbanas, hablamos desde el cuerpo en movimiento; trayectos que se repiten día a día y que evidencian tanto el potencial como las limitaciones de nuestras ciudades. Reconocer la experiencia del recorrido no es un detalle, sino una condición necesaria para proyectar una movilidad justa, accesible y sostenible.
Referencias bibliográficas
Arnstein, S. R. (1969). A ladder of citizen participation. Journal of the American Institute of Planners, 35(4), 216–224.
Bicineta. (s. f.). Mapa de ciclovías en Concepción. https://www.bicineta.cl/ciclovias/concepcion
City Lab Biobío. (2024). Apenas el 4% del espacio público en el centro de Concepción está destinado al transporte de pasajeros. Diario Concepción. https://www.diarioconcepcion.cl/ciudad/2024/07/26/apenas-el-4-del-espacio-publico-en-el-centro-de-concepcion-esta-destinado-al-transporte-de-pasajeros.html
Dehghanmongabadi, A., & Hoşkara, Ş. (2020). Determinative variables toward promoting use of active modes of transportation: Enhancing level of sustainable mobility in communities. Sage Open, 10(3), 2158244020961118.
Instituto Nacional de Estadísticas. (2025). Cuestionario viviendas particulares: Censo de Población y Vivienda 2024. https://censo2024.ine.gob.cl/wp-content/uploads/2025/03/Cuestionario-Viviendas-Particulares_CPV2024.pdf
Instituto Nacional de Estadísticas. (2025). Síntesis de resultados: Censo de Población y Vivienda 2024. https://censo2024.ine.gob.cl/wp-content/uploads/2025/12/sintesis_resultados_censo2024.pdf
Kurgan, L., Brawley, D., & Kirkham-Lewitt, I. (Eds.). (2019). Ways of knowing cities. Columbia Books on Architecture and the City.
Meesit, R., Puntoomjinda, S., Chaturabong, P., Sontikul, S., & Arunnapa, S. (2023). Factors affecting travel behaviour change towards active mobility: a case study in a thai university. Sustainability, 15(14), 11393.
Ricardo Hurtubia. (2026, marzo 21). ¿Demasiado espacio para las bicicletas? La Tercera. https://www.latercera.com/opinion/noticia/demasiado-espacio-para-las-bicicletas/
Valencia, J. (2026, marzo 26). Se concreta histórica alza de combustibles: revisa aquí el precio de gasolinas y diésel. BioBioChile. https://www.biobiochile.cl/noticias/nacional/chile/2026/03/26/se-concreta-historica-alza-de-combustibles-revisa-aqui-el-precio-de-gasolinas-y-diesel.shtml