Hacia una planificación sustentable en las Zonas Metropolitanas de Latinoamérica

[Por María Rossana Cuéllar]

A partir del siglo XIX Latinoamérica y el mundo enfrentaron uno de los más grandes retos en la planificación de sus territorios con el surgimiento de las zonas metropolitanas, ya que estos territorios representan el mayor desafío para quienes los gobiernan, gestionamos y vivimos. Estos territorios de gran “escala local dan forma y contenido al proceso de globalización” (SECRETARIA DE DESARROLLO SOCIAL & INSTITUTO NACIONAL DE ESTADISTICA Y GEOGRAFIA, 2007), ejemplo de ello México y Santiago de Chile en pleno siglo XXI aun se encuentran en la búsqueda de una planificación y más aun una planificación sustentable que encare a un mejor futuro económico, político, social, cultural, tecnológico y urbano.

Las zonas metropolitanas se originan por que las ciudades rebasan el límite del municipio que originalmente las contuvo y se extienden sobre las circunscripciones vecinas cuya extensión y funcionamiento involucran dos o más circunscripciones político – administrativas. Es decir, las zonas metropolitanas corresponden al desarrollo económico, social y tecnológico alcanzado por las sociedades por un periodo determinado y conforman una estructura territorial compleja que comprende distintos componentes: la concentración demográfica, la especialización económico-funcional y la expansión física de dos o mas unidades político – administrativas (SECRETARIA DE DESARROLLO SOCIAL & INSTITUTO NACIONAL DE ESTADISTICA Y GEOGRAFIA, 2007).

Por lo tanto, las zonas metropolitanas representan una gran oportunidad para propagar el desarrollo económico y social más allá de sus límites territoriales, ya que fungen como centros de actividad económica y de prestación de servicios a nivel regional, nacional y global.

En el caso de México, el territorio y la población son puntos de interés del gobierno federal, estatal y local por su crecimiento poblacional y, en consecuencia, del territorio urbano y rural, y se encuentran en la lucha por encontrar soluciones efectivas a corto, mediano y largo plazo.

El territorio mexicano cuenta con ventajas y desventajas a nivel nacional y, por lo tanto, la distribución geográfica de la población se ve aglomerada en las distintas ciudades. México se divide en 30 estados y un Distrito Federal, en el cual se generan las 55 zonas metropolitanas con un total de 57.878.905 habitantes, lo que equivale al 55% del total de la población del país y generan el 75% del PIB. (INSTITUTO DE ESTADISTICA Y GEOGRAFIA, 2012). Esto reta al país a impulsar a un mejor aprovechamiento de los recursos disponibles en cada región, para poder generar oportunidades de desarrollo y elevar la calidad de vida de sus habitantes.

El gran desafío a enfrentar hoy día en las zonas metropolitanas del país es hacer de la planificación sustentable un reto más. Lo que lleva a hacer conciencia de trabajar con la concurrencia de dos o más gobiernos municipales y/o estatales dependerá del caso de la zona metropolitana con sus respectivas autoridades, quienes no siempre coinciden en los planes, proyectos y toma de decisiones para el beneficio de las zonas metropolitanas y de sus ciudadanos ya que la falta de acuerdos, las diferencias normativas, las disposiciones administrativas, la ausencia de mecanismos eficaces de coordinación, la escaza participación ciudadana, la especulación inmobiliaria, representan serios inconvenientes para el adecuado crecimiento, desarrollo y funcionamiento de las zonas metropolitanas de México (SECRETARIA DE DESARROLLO SOCIAL & INSTITUTO NACIONAL DE ESTADISTICA Y GEOGRAFIA, 2007), dejando ver la gran problemática que se tiene frente y que no se ha podido resolver. Y quienes pierden ante este fenómeno son las ciudades, sus habitantes y el país entero.

Ejemplo de esto es el Estado de Veracruz, el que contiene nueve de las zonas metropolitanas del país, entre ellas la zona metropolitana de Veracruz, conformada por la ciudad y puerto mexicano de Veracruz y los municipios de Boca del Río – Medellín –Alvarado. Hasta el 2010, según datos de INEGI, contó con 801,122 habitantes. Y, al igual que el área metropolitana del Gran Santiago, busca nuevas visiones de planificación sustentable para sus zonas metropolitanas.

Hoy día diversos tratadistas mexicanos[1] buscan dar respuestas, soluciones, alternativas, pero muchas no son las más adecuadas para la realidad político – administrativas del país y se quedan en la mesa de trabajo o en publicaciones que no logran alcanzar la meta que se debe cumplir, que es el ordenamiento y regulación de las zonas metropolitanas. Ejemplo de ello es el cambio de las Direcciones en cuanto a nombre, personal, etc., como ocurrió con el fallido IMPLAVER que desde el año pasado no llegó a más, o la mala interpretación y aplicación de los Planes de Ordenamiento Urbano para la ZONAVER[2].

Si se sigue tratando así al país y el territorio, lo único que se logrará será empeorar cada vez más la calidad de vida de sus habitantes.



[1] Pedro Vásquez Colmenares G. Director de Prestaciones Económicas, Sociales y Culturales del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado: pvasquezc@gmail.com, Profesora-investigadora del Centro de Estudios Demográficos, Urbanos y Ambientales  de El Colegio de México: menegret@colmex.mx.

 [2] Zona Metropolitana de Veracruz, México.