Secciones > RESEÑAS

Desatender, una mirada desde la vejez y su soledad | El Agente Topo

Revista Planeo Nº 48 Cuidados, crisis, y ciudad; Julio 2021


[Por Lesley Fiorella Ayala Calero, Arquitecta U. de El Salvador, Estudiante Magister en Asentamientos Humanos y Medio Ambiente, IEUT – UC]

Documental: El Agente Topo (2020)
Dirigido por: Maite Alberdi
Premios: Nominado al Oscar Mejor Documental (2021), Ganador Mejor Película Europea Festival de Cine de San Sebastián (2020), Ganador Cinema Eye Honors Awards, US (2021), Ganador Festival de Cine de Lima PUCP (2020), Ganador National Board of Review, US (2021).

Tráiler: https://www.youtube.com/watch?v=a5gHV3dQsuA
(Disponible en Netflix)

Resumen.

Los cuidados, que normalmente identificamos como parte única de la formación de pequeños niños, también lo son propios de la tercera edad. Como demuestra El Agente Topo ambos extremos de la vida son importantes dentro del ejercicio de cuidar, con todas sus aristas: desde brindar cariño, satisfacer necesidades básicas, hasta la seguridad de poder obtener una vejez digna, respetada y no relegada al olvido, tanto familiar como institucional. La reseña aborda una reflexión acerca de cómo institucional y socialmente se manifiesta el cuidado, el olvido y la soledad a la que se someten los adultos mayores, y cómo se expresa el desatender en el documental de Maite Alberdi.

Palabras Clave. Vejez, cuidados, soledad.

 

Im.1 Póster Documental | Fuente: https://www. https://www.sensacine.com/

Introducción.

El documental El Agente Topo nos muestra una realidad molesta, una verdad que como sociedad escondemos tal cual polvo bajo la alfombra, que de vez en cuando aparece para recordarnos que esta ahí, y que no nos hemos hecho cargo de ella. Esta realidad es la desvaloración del “otro” sea adulto mayor, de mediana edad o infante, y es que, la pérdida del valor, tanto humano como el determinado por su aporte social y económico, está tan internalizado dentro de nosotros que lo vemos y ejercemos de forma natural en nuestro comportamiento. Se expresa cuando somos apáticos, insensibles, poco solidarios y hasta aporofóbicos con aquellos que nos han dado tanto hasta la vida o nos ha guiado a lo largo de esta.

Cuidado Social.

El sistema de previsión social que presenta El Agente Topo actúa deficientemente en el cuidado de los pensionados, ya que dentro de la trama acuden cinco adultos mayores a la entrevista laboral y uno de los argumentos que más se mencionan como razón de su interés para obtener el trabajo, es la falta de ingreso económico percibido, que no alcanza para vivir. Una segunda razón para aceptar la propuesta es la falta de afecto recibido que se transforma en soledad, una soledad que se vive no solo por el abandono y olvido familiar, sino también el abandono estatal, que posteriormente se refleja en la calidad y condiciones del inmueble de hogar de ancianos.

Im.2 Entrevista de Trabajo de Sergio | Fuente: https://caaci-iberoamerica.org/

Se evidencia un déficit de atención al ciudadano por parte del sistema de previsión social, que en vez de dignificar la vida, la humilla con pensiones inferiores a los 120.000 pesos chilenos o 200 dólares americanos, y asimismo existe un Estado (independientemente de la nación que sea) que formula políticas públicas de previsión social que no aterrizan en el territorio y que terminan siendo propuestas utópicas que solo funcionan para un determinado grupo social, con sistemas de protección al adulto mayor que no cumplen con la fiscalización de los centros de cuidados, ejemplificado de forma cómica por el documental, en la contratación de don Sergio como espía, para cumplir con un rol que institucionalmente no le corresponde.

Cuidado Familiar.

En la trama se observa una cadena de irrespeto, desde la forma en la que el contratante se refiere a don Sergio, hasta la forma en la que son tratados los adultos mayores por parte de sus familiares. Los residentes del hogar manifiestan que no han recibido visitas desde un año atrás, sin embargo, el caso familiar de don Sergio, cuya familia profesa un cariño y preocupación sincera por él, es un caso que sorprende a los residentes. Cuidar también significa brindar amor y cariño, gestos y afectos que no deben de negársele a ninguna persona. Como menciona una de las ancianas “antes de estar más vieja di todo por ellos, ya cuando empecé a enfermarme dijeron: Ya no da más la vieja entonces…. Métela en algún lugar”, frase que contextualiza todos los aspectos de cuidado y su ingrato ciclo.

Im.3 Asistentes a Funeral en el Hogar de Ancianos | Fuente: https://www.bbc.com/

Se menciona que en el hogar “habitan cuarenta mujeres y cuatro hombres contándolo a él (a Don Sergio)” ¿pero que tenían en común todas esas mujeres, aparte del género?  La mayoría fueron madres, habían ejercido como cuidadoras principales, habían laborado para poder llevar el sustento a sus hogares. Sin embargo, todas compartían el abandono y el olvido de aquellos que cuidaron, en este sentido la valoración del cuidado comienza en casa y se amplifica acorde a la escala. El abandono comienza por la familia misma y luego se refleja en el abandono institucional, que se proyecta en las malas condiciones habitacionales e insalubres a las que se someten los adultos mayores que son enviados, muchas veces en contra de su voluntad, a los hogares de ancianos. La calidad de vida pareciera recaer en satisfacer alimentación y abrigo, pero se deja a un lado la salud mental, la cual no es abordada de forma responsable por las instituciones que albergan a adultos mayores bajo su cuidado, así como también la inexistencia del seguimiento familiar sobre la persona que ingresa como residente, sumido en la soledad y el encierro.

Libertad.

Estos centros de cuidado se convierten en lugares donde se desechan las personas cuando ya no son útiles y son vistos como una carga, convirtiéndose en depósitos o centros de retención. El estado degenerativo de los ancianos les impide vestirse, comer y salir de forma autónoma, siendo una carga laboral más para los cuidadores o solo otorgándole permisos a aquellos quienes aún gozan de autonomía para poder transitar desde el mundo de la privación (por ser muy mayor) al mundo exterior de la ciudad. Es así como ir a al banco se convierte en una aventura liberadora, que a pesar de encontrarse otro lado de la plaza frente al hogar de ancianos, es un gozo de libertad y de alimento al propio autoestima. La ciudad, entonces, también forma parte del auto cuidado, transitarla y vivirla es una forma de recordar la autonomía y reforzar el valor propio, derecho que se va agotando conforme la edad avanza.

Conclusión

La desvalorización del cuidado, que es visto como una actividad no remunerada, femenina y sin importancia, es en El Agente Topo una acción cuya consecuencia es el abandono, el mal agradecimiento y la soledad. Las personas que cuidan al llegar a la vejez no son cuidadas, sea por su familia, las instituciones o la ciudad misma.

El Agente Topo es un documental que tiene que ser visto, así como es: una imagen de la realidad, ya que, debido a la normalización de la soledad en la vejez, el abandono en los hogares de ancianos y la invisibilidad de los cuidados produce la sensación de ser una película con excelentes actuaciones. Pero no es así, es la vida misma, Maite Alberti no tuvo guión cuando la rodó y don Sergio Chamy no actuaba cuando nos decía que lo que en verdad mata, es la soledad.

 

Twitter Facebook

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *