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“Conservación de la biodiversidad urbana en ciudades intermedias: Hacia modelos locales de desarrollo sostenible como respuesta a la crisis planetaria”

Revista Planeo Nº 45  Agua y Territorios, Octubre 2020


[Por Adrián Fernandez, geógrafo, Encargado de Diseño e Impacto, Fundación Legado Chile; Tomás Gárate, arquitecto, Jefe de Programas de Conservación, Fundación Legado Chile]

Resumen:

En el contexto de urbanización planetaria, cambio climático y pérdida de biodiversidad, los humedales urbanos -a través de sus múltiples contribuciones al bienestar humano- tienen un gran potencial para mejorar la calidad de vida urbana y el funcionamiento de las ciudades. Fundación Legado Chile lleva 4 años impulsando un proceso de puesta en valor y recuperación de humedales urbanos de la ciudad de Llanquihue, mediante una metodología participativa de planificación para la conservación de la biodiversidad, basada en un proceso dinámico y adaptativo. En el proceso, se han sumado voluntades de diversos actores de locales de la comuna, región y nación, implementando estrategias para abordar un amplio espectro de temáticas socioambientales que atraviesan los humedales urbanos.

Palabras clave: ciudades, humedales, conservación

Los desafíos socioambientales de la urbanización planetaria

América Latina y El Caribe es considerada como la región más urbanizada del planeta, ya que sus centros urbanos concentran a más del 80% de su población (Steiniger et al. 2020). Por lo tanto, el crecimiento, la gestión y la planificación de sus ciudades significan un foco prioritario y urgente para responder a los objetivos de desarrollo sostenible hacia el 2030[1]. Como resultado de esta transformación global, nuestra sociedad está enfrentando desafíos inéditos: la reducción de la pobreza y la desigualidad, la redefinición de los sistemas institucionales, económicos y democráticos, la crisis climática y la pérdida de la biodiversidad, entre muchos otros. Para Fundación Legado Chile, organización no gubernamental y sin fines de lucro fundada en 2014, estos últimos 2 desafíos cobran especial relevancia, al actuar como condiciones habilitantes necesarias para la agenda de desarrollo sostenible hacia el 2030. El régimen climático planetario presente en los últimos 10.000 años se encuentra críticamente desestabilizado por la actividad industrializada y globalizada del Antropoceno. Con tasas de reducción de poblaciones silvestres y extinción de especies sin precedentes, estamos poniendo en jaque el funcionamiento biofísico de los ecosistemas y, por lo tanto, la viabilidad de nuestra especie.

Los humedales como oportunidad para impulsar el bienestar humano en la ciudad

Como respuesta local a este desafío, Fundación Legado Chile busca impulsar proyectos de conservación de la biodiversidad que contribuyan al bienestar de personas y comunidades en Chile. Precisamente, las ciudades concentran las mayores necesidades sociales, la mayor desconexión de sus habitantes con la naturaleza y al mismo tiempo, son responsables de grandes impactos medioambientales y ecológicos. En Chile, las ciudades han experimentado drásticas transformaciones espaciales, crecimiento demográfico y cambios en el uso del suelo. Como parte de este fenómeno, tradicionalmente ha existido escasa sensibilidad hacia las contribuciones estéticas, espirituales y funcionales de la naturaleza a las ciudades, alejando -espacial y conceptualmente- la naturaleza de la vida cotidiana de los habitantes urbanos. Si bien la noción de sustentabilidad y la importancia de conservar la naturaleza han permeado en el subconsciente colectivo en las últimas décadas, plasmar tangiblemente estas nociones en la estructura, forma y funcionamiento de las urbes chilenas es aún un enorme desafío.

Im1. Parque Humedal Baquedano. Fuente: Fundación Legado Chile

En este contexto, los espacios ocupados por el agua significan una importante oportunidad para la reincorporación de la naturaleza a la vida cotidiana de la población urbana y para la restauración de funciones ecológicas clave. Como parte de estos espacios se reconoce a los humedales, ecosistemas que se cuentan entre los más biodiversos y productivos del planeta. Al mismo tiempo, estos contribuyen de múltiples maneras al bienestar humano, siendo pilares fundamentales para la resiliencia y sostenibilidad de los asentamientos urbanos. Sin embargo, se estima que desde el siglo XVIII se han perdido el 87% de los humedales del mundo, y solo entre el siglo XX y el XXI se han perdido el 64% (Davidson, 2014). Las ciudades son parte de esta tendencia, ya que en estas los humedales han sido considerados como espacios residuales e improductivos, siendo masivamente drenados y rellenados para su urbanización.

La ciudad de Llanquihue: construyendo una agenda de conservación socioecológica de espacios del agua

La ciudad de Llanquihue (14.072 habitantes), región de Los Lagos, Chile, se encuentra en un contexto hidrológico deslumbrante: emplazada a orillas del lago Llanquihue, el segundo más grande del país, la ciudad es atravesada por el nacimiento del río Maullín, Santuario de la Naturaleza y un corredor biológico de 85 kilómetros de largo, que alberga el principal remanente de bosque pantanoso en la depresión intermedia del país.  Asociados a estos dos cuerpos de agua, la ciudad presenta un complejo sistema de humedales y cauces urbanos, que en total suman 80 hectáreas de espacios naturales.  Estos espacios albergan una gran diversidad de aves, además de poblaciones de anfibios y mamíferos acuáticos al interior de la ciudad. No obstante, el crecimiento urbano de Llanquihue en las últimas décadas ha empobrecido múltiples aspectos de su funcionamiento hidrológico y ecológico, perdiendo muchos de los beneficios que los sistemas naturales entregaban a la comunidad local. De hecho, desde 1962 se ha perdido 47,5% de la superficie original de humedales. Esta superficie ha sido reemplazada por densas viviendas sociales, con espacios públicos mínimos y sin respeto por la naturaleza preexistente, reproduciendo el modelo de urbanización que se ha implementado en todo Chile en los últimos 30 años.

Dada esta realidad, Fundación Legado Chile y la Ilustre Municipalidad de Llanquihue han impulsado desde hace 4 años un proceso participativo para la recuperación de los espacios del agua, con diversos actores comunitarios, gubernamentales y privados del territorio. Este ha sustentado la elaboración del Plan de Conservación “Llanquihue, ciudad de humedales”. Esta planificación estratégica se desarrolló en base a los Estándares de Conservación, metodología de planificación de programas de conservación basada en un proceso dinámico y adaptativo de cinco etapas (evaluar, planificar, implementar, analizar, y compartir). Como primer hito del proceso participativo, que ha involucrado a más de 500 asistentes en 29 sesiones desde 2016 a la fecha, se definió como (1) visión futura para la ciudad “un Llanquihue donde la naturaleza y los espacios del agua prosperan, gracias a la participación transversal de una comunidad activa en torno a la protección de su patrimonio natural y cultural”. A partir de esta imagen objetivo, se identificaron (2) objetos de conservación biológica, los cuales buscan representar a los principales ecosistemas, especies y procesos ecológicos del territorio. Para el caso de Llanquihue, incluimos los distintos elementos de la red hidrológica de la ciudad: Vegas, Lagunas, Bosques pantanosos (hualves), Río, Quebradas, Esteros y las riberas del lago Llanquihue. Para determinar el estado de salud de estos ecosistemas a lo largo del tiempo (y por tanto la efectividad de las medidas de conservación) se establecieron (3) Atributos Ecológicos Clave e Indicadores de Viabilidad Ecológica que nos permitirán ir evaluando la evolución de la salud ecosistémica en el tiempo. Algunos de estos atributos son: calidad de agua, monitoreada mediante un indicador multiparámetro fisicoquímicos; Fauna, medida como riqueza de especies de distintas taxas; la superficie de los ecosistemas y la cobertura y riqueza de vegetación nativa.

Im 2. Participación de la comunidad en la restauración de humedales urbanos de Llanquihue. Fuente: Fundación Legado Chile.

Por otra parte, en atención al contexto urbano en el cual opera el plan, resultó fundamental acordar (4) objetivos de bienestar humano, los cuales se verán afectados por la conservación y restauración de la red de humedales urbanos: las identidades culturales y espirituales asociadas a los espacios del agua; la salud mental de las comunidades locales; la educación para la sustentabilidad basada en la comprensión del entorno inmediato; el desarrollo económico local a partir del patrimonio natural y el turismo sostenible; y la mitigación frente al cambio climático y eventos meteorológicos extremos.

Los distintos objetos de conservación y objetivos de bienestar humano se encuentran gravemente afectados por ciertas conductas antrópicas propias de un entorno urbano, también definidas como (5) amenazas. En Llanquihue se identificaron 7, las cuales se jerarquizaron en orden de importancia en base a su alcance geográfico, severidad e irreversibilidad. Las amenazas son (en orden decreciente de importancia): relleno de humedales y modificaciones de cauces; tala ilegal de vegetación riparia; vertimiento de aguas servidas; presencia de especies exóticas invasoras de flora y fauna; contaminación difusa movilizada por aguas lluvias; vertimiento de residuos industriales líquidos y  disposición de residuos sólidos domiciliarios y voluminosos.

Para abordar dichas amenazas se desarrolló una Teoría de Cambio, que integra 14 (6) estrategias de conservación en un plan de trabajo a corto, mediano y largo plazo. A la fecha se han implementado múltiples estrategias habilitantes, las cuales tienen por objetivo aminorar factores sociales, económicos o políticos que estén a la base de una o más amenazas. Entre estas se encuentran la implementación de planes de educación socioambiental con escuelas públicas y privadas de la ciudad,  para la comprensión y el monitoreo interescolar de los humedales.  También hemos ejecutado programas de capacitación para emprendedores turísticos locales, orientado a la generación de capacidades en Turismo de Intereses Especiales basado en la naturaleza.

Como estrategias de conservación, actualmente se está trabajando en un piloto de eficiencia energética domiciliaria que busca disminuir el consumo de leña nativa no regulada. En términos de planificación y diseño urbano, se está implementando un Sistema de Infraestructura Verde Urbana, en conjunto al Magister de Arquitectura del Paisaje UC. Este busca activar espacios naturales en su condición de espacio público mediante una red de parques urbanos que aumentará de 2,9 a 48 metros cuadrados de área verde por habitante. A la fecha se ha construido el parque el humedal Baquedano (2018) y el circuito patrimonial Camina Llanquihue (2020), con 31 hitos patrimoniales naturales, culturales e identitarios. Por último, se confirmó la construcción de otros dos parques-humedales, significando una inversión total de $800 millones de pesos a la comuna. Como parte de este sistema, se está diseñando un plan de drenaje urbano sostenible, que busca demostrar el potencial de los humedales como solución basada en la naturaleza a la gestión de aguas urbanas, uno de los principales problemas urbanos en la macrozona sur de Chile. Por último, estamos ejecutando un plan de restauración ecológica comunitaria, mejorando directamente el estado de conservación de los humedales. Junto a vecinas, vecinos y la municipalidad, hemos retirado cerca de 300 toneladas de escombros y residuos desde los humedales, además de plantar cerca de 500 individuos de especies nativas en las últimas dos temporadas.

Im3. Ciudad de Llanquihue y el nacimiento del río Maullín. Fuente: Fundación Legado Chile

 

Conclusiones y reflexiones finales

Las diversas iniciativas ejecutadas por Fundación Legado Chile en el marco del Plan de Conservación “Llanquihue, ciudad de humedales” responden a una comprensión de los humedales de Llanquihue como objetos de conservación dentro de sistemas socioecológicos complejos. En las ciudades se superponen y retroalimentan los elementos físicos y bióticos con las concepciones culturales, marcos institucionales, prácticas cotidianas y necesidades de los habitantes.

A lo largo de estos cuatro años, los humedales urbanos de Llanquihue se han ido posicionando en el imaginario colectivo de los habitantes de la ciudad y de un contexto regional mayor. No se trata solo de la transformación de las concepciones de estos espacios específicos, transitando de sitios baldíos y microbasurales a parques-humedales y refugios de biodiversidad. Más aún, son los propios imaginarios de la ciudad como tal los que se han visto resignificados, desde una identidad netamente industrial, al de una “ciudad de humedales” con riqueza natural y atractivo turístico.

De entre los numerosos aprendizajes a lo largo de estos cuatro breves e intensos años, destacamos la importancia de generar vínculos de confianza con los distintos actores del territorio, partiendo por los vecinos, y habitantes, así como el cuerpo de funcionarios municipales y de organismos públicos estatales, además de actores privados. Para ello, resulta clave la presencia constante en el territorio. Finalmente, la aplicación de estándares que permitan planificar, sistematizar y democratizar la práctica de la conservación en contextos sociales y políticos complejos como una ciudad, involucrando explícitamente el bienestar humano de sus comunidades en las estrategias de conservación y restauración ecológica.

 

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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
  • Banco Interamericano de Desarrollo. (2020, junio). Bases generales para el desarrollo de estudios de reducción de riesgos hidroclimáticos en ciudades: lecciones aprendidas de la iniciativa Ciudades Emergentes y Sostenibles ante el reto del cambio climático en Latinoamérica y el Caribe (N.o 771). https://doi.org/10.18235/0002128
  • Steiniger, S., Wagemann, E., de la Barrera, F., Molinos-Senante, M., Villegas, R., de la Fuente, H., Vives, A., Arce, G., Herrera, J.-C., Carrasco, J.-A., Pastén, P. A., Muñoz, J.-C., & Barton, J. R. (2020). Localising urban sustainability indicators: The CEDEUS indicator set, and lessons from an expert-driven process. Cities, 101, 102683. https://doi.org/10.1016/j.cities.2020.102683
  • Davidson, N. C. (2014). How much wetland has the world lost? Long-term and recent trends in global wetland area. Marine and Freshwater Research, 65(10), 934. https://doi.org/10.1071/mf14173
  • Ilustre Municipalidad de Llanquihue. (2019, enero). Plan de Desarrollo Comunal Llanquihue 2019 – 2022. S/N.
  • Conservation Measures Partnership. (2020). Open Standards for the Practice of Conservation. https://cmp-openstandards.org/wp-content/uploads/2020/07/CMP-Open-Standards-for-the-Practice-of-Conservation-v4.0.pdf
Notas:
[1] García,E., Suárez, G., Esquivel, M., Ruiz, A., Zuloaga, D., Chevalier, O. (2019). Bases generales para el desarrollo de estudios de reducción de riesgos hidroclimáticos en ciudades: lecciones aprendidas de la iniciativa Ciudades Emergentes y Sostenibles ante el reto del cambio climático en Latinoamérica y el Caribe /. p. cm. — (Monografía del BID ; 771)
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