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“Ciudad inclusiva en favelas. El caso del Complexo do Alemão en el Río de Janeiro post-olímpico”

Revista Planeo Nº 32  Ciudades Inclusivas, Junio 2017


[Por Fernando Espósito Galarce; Pontificia Universidade Católica do Rio de Janeiro; Dr. Arquitecto. Profesor del Departamento de Arquitectura y Urbanismo (DAU PUC-Rio), Rio de Janeiro, Brasil.
Ana Luisa Brugnara Coutinho; Estudiante. Becaria de Iniciación Científica 2016-17 (Beca PIBIC). Departamento de Arquitectura y Urbanismo (DAU PUC-Rio), Rio de Janeiro, Brasil.
Amanda Senna Pettena; Estudiante. Becaria de investigación 2017 (Beca TEPP). Departamento de Arquitectura y Urbanismo (DAU PUC-Rio), Rio de Janeiro, Brasil]

RESUMEN

Durante la última década la ciudad de Río de Janeiro implementó una serie de obras en respuesta a los mega-eventos deportivos de los cuales fue sede. Una parte importante de estas reformas fue desarrollada en áreas de interés social [1] bajo el argumento de la seguridad y la integración urbana, siendo el Complexo do Alemão una de las favelas más intervenidas. Las principales iniciativas desarrolladas en la región fueron el teleférico, como parte del Programa de Aceleración de Crecimiento (PAC), y las Unidades de Policía Pacificadora (UPPs). Desde la perspectiva de lo que debe ser una ciudad inclusiva, estas intervenciones se han mostrado no solo insuficientes, sino que asistencialistas y finalmente relegadas a un segundo plano, derivado de un desinterés público y privado. Por otro lado, en un contexto de vulnerabilidad (favelas), es la acción local la que asume el desarrollo de una forma coherente con los valores que la ciudad inclusiva debe promover.

Palabras clave: Complexo do Alemão, favela, inclusión

fig 2. Estación Palmeiras
Im 1: 
Cabinas del teleférico pasando sobre las casas y pasajes de la favela del Complexo do Alemão
Fuente: Elaboración Propia.

Introducción

El 2007 y el 2009 Brasil fue escogido como sede de dos de los más importantes mega-eventos deportivos internacionales: El Mundial de Futbol 2014 y las Olimpiadas 2016 respectivamente. A partir de allí, se inició una intensa restructuración urbana para asumir ese desafío, afectando profundamente algunos de los barrios más vulnerables (principalmente favelas), debido a las intervenciones de infraestructura urbana, seguridad, movilidad y en general, integración. Estos son algunos de los pilares de la ciudad inclusiva, definida como un lugar en el que todos, independientemente de su condición económica, sexo, edad, raza y religión, pueden participar de las oportunidades que la ciudad tiene para ofrecer (Cepal, año).

Sin embargo, el poder político y económico muchas veces redefine negativamente las prioridades de la administración urbana, al no considerar los efectos de estas acciones a escala local (Harvey, 1996), atentando así contra los valores que la inclusión promueve. Si por una parte toda esa inversión económica siempre puede presentarse como una oportunidad, promoviendo grandes renovaciones urbanas, por otro, se reconoce una subordinación a los intereses globales, posibilitando la mercantilización de los espacios urbanos, (Andreoli y Moreira, 2015), lo que afecta directamente en la escala de prioridades de la administración pública.

Por ese motivo, es importante poner atención a la interdependencia que existe entre urbanización y transformación social, pues el desarrollo sustentable de una ciudad como Rio de Janeiro, impone desafíos que involucran reformular la ciudad existente, reinventándola de forma inteligente e inclusiva (Leite, 2012).

A casi un año de la finalización de los Juegos Olímpicos de Río 2016, vemos como varios de las principales preocupaciones que surgían al respecto se hacen realidad. Uno de los casos más emblemáticos es del Parque Olímpico, localizado en Barra de Tijuca, Zona Oeste de Río de Janeiro, que desde enero de 2017 fue abierto como un lugar de recreación para la población y que actualmente presenta claras señales de abandono. Otro caso, menos emblemático y mediático, pero que afecta profundamente a una de las principales favelas de Rio de Janeiro, es lo que ocurre en el Complexo do Alemão.

Contextualización del Complexo do Alemão, Río de Janeiro

El origen de las favelas en Río de Janeiro se remonta a mediados del siglo XIX con las primeras casas humildes ubicadas en los cerros, cerca del año 1865 (Zaluar y Alvito, 2008). Recién en la década de 1990 las políticas urbanas se orientan con mayor fuerza a la periferia, asumiendo que las favelas deben ser incorporadas en la planificación urbana.

Se implementaron así iniciativas como el Programa de Urbanización de Asentamientos Populares (PROAP) y el Programa Favela Barrio (1994). Por otra parte, el Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC) del Gobierno Federal (2007), estimuló también una serie de iniciativas con el objetivo de mejorar la inclusión y la calidad de vida de las comunidades en las favelas. Actualmente y en coordinación con los PAC, acciones como las desarrolladas por las Unidades de Policía Pacificadora o UPPs (2008), son parte de las políticas de intervención de estos territorios.

En ese contexto fue evolucionando el Complexo do Alemão, la cual es considerada una de las mayores favelas de Río de Janeiro. Se trata de un conjunto de 15 comunidades, localizado en la zona norte de la ciudad y con cerca de 250.000 habitantes, con una configuración de ocupación del espacio urbano desigual y segregado, lo que hasta hoy continúa influyendo en la violencia que existe en su interior, generando áreas de riesgo y vulnerabilidad.

En abril del año 2012 se instalaron las dos primeras UPPs definitivas, de un total de ocho planificadas para el área, y en 2011 es inaugurado el teleférico del Complexo do Alemão, primer sistema de trasporte de este tipo implementado en una favela brasilera. Todo ello como parte de las primeras inversiones de la Prefectura y del Estado de Rio de Janeiro, orientadas a la integración de estos barrios (Fig. 1 y 2).

fig 1. Teleférico en la favelaFig. 1– Vista del Complexo do Alemão y el teleférico implementado en la favela
Fuente: Elaboración propia
fig 2. Estación PalmeirasFig. 2– Estación Palmeiras vista desde una de las cabinas del teleférico
Fuente: Elaboración propia

Con todo esto se intentaba dar una solución, al menos parcialmente, a la periferización física y marginalización social de este conjunto de favelas, todo bajo el argumento de la movilidad, la integración y la seguridad. Lamentablemente y de la misma forma en que ocurrió en el Parque Olímpico, pocos días después de la finalización de los Juegos para-olímpicos 2016, se hacía realidad algo que ya se sospechaba. En septiembre del 2016 se anunciaba la suspensión del funcionamiento del teleférico por razones técnicas y de mantenimiento y las unidades de policía pacificadora, aunque operativas, se mostraban insuficientes en su misión.

Así y a pesar de las iniciativas oficiales promovidas por el gobierno Federal y del Estado, el resultado fue nuevamente el descuido político y administrativo, demostrando una vez más que se continúa trabajando desde un preconcepto socio-espacial, desde un asistencialismo extremo y basado en una desconstrucción jurídica, estructural y física arrastrada durante décadas, provocada por los poderes públicos que siempre relativizaron las favelas (Soares, 2013).

Esto ha llevado (nuevamente) a que sea la propia comunidad quien responda a la necesidad de inclusión en sus diferentes formas.

Favela, comunidad e inclusión

Es el caso de algunas organizaciones locales del Complexo do Alemão, que han enfrentado este aspecto desde mucho antes de la implementación de las políticas recientes. Colectivos de arte, organizaciones político-culturales, escuelas sostenidas por los propios vecinos, han marcado una diferencia importante y trazado el camino de la inclusión.

Es en este escenario, un ejemplo es el de Elisabeth (o Tía Bete como se le conoce en el barrio Itararé del Complexo), que en 1980 inicia en su propia casa un trabajo destinado a los niños y niñas del barrio. Hoy, su hogar es conocido como ‘Centro Cultural Oca dos Curumins’, cuyo nombre indígena hace referencia a los principios de su cultura: El respeto a la naturaleza y ancianos. (Fig. 3 y 4).

fig 3. Vista desde la Oca dos Curumins
Fig. 3–
Vista del Complexo desde la terraza del Centro Cultural Oca dos Curumins
Fuente: Elaboración propia
fig 4. Pasaje y escalera de acceso al centro cultural
Fig. 4– Pasaje y escalera de acceso a la Oca dos Curumins. En uno de los peldaños intervenidos pintados por los niños se lee. “Las mayores dificultades son hijas de la pereza”
Fuente: Elaboración propia

Se trata de una construcción en tres pisos y una terraza o laje [2] que abre sus puertas diariamente para los niños, niñas, sus familiares, e incluso extranjeros, algunos de los cuales imparten clases. El lugar está subdividido en salas de trabajo, talleres, biblioteca, sala de computación. Libros colgados en las vigas representan la idea de cultura y educación. (Fig. 5 y 6).

El objetivo, es cuidar principalmente la transición entre la infancia y la adolescencia, momento en el que una parte importante de los niños y niñas ve en el narcotráfico una alternativa no solamente de sustento sino también de status social (Tia Bete, 2017). El papel transformador de Oca dos Curumins es el de presentar alternativas y dar acceso a actividades de interés que generalmente son imposibles de alcanzar dentro de la realidad de la favela. Se trata así de un movimiento creado en la propia comunidad, reconstruyendo identidades, vínculos sociales, relaciones interpersonales e institucionales, las que pueden incidir positivamente en la creación de nuevas esferas públicas y acciones socio productivas, haciendo emerger del lugar una dinámica de transformación social y nuevas formas de inclusión.

fig 5. Niños en la bibliotecaFig. 5– Niños durante las actividades en la biblioteca de la Oca dos Curumins
Fuente: Elaboración propia

fig 6. Foto antigua niños en la oca
Fig. 6– Fotografía de actividades en el barrio de la Oca dos Curumins. Niños jugando en los pasajes del barrio / Fuente: Elaboración propia

Consideraciones finales

Organizaciones como el Centro Cultural Oca dos Curumins de la Tia Bete, son un ejemplo de lo que puede hacer la diferencia y es clave para una inclusión social exitosa, promoviendo ciudadanía de una forma participativa y colaborativa en lugares que la mayoría de las veces son marginalizados y estigmatizados, y que en momentos de inestabilidad política, responden intensificando sus esfuerzos.

Son acciones genuinas y de base que generan un espectro de cambio palpable y de gran aceptación y alcance, que hace posible que cientos de niños, niñas, jóvenes y adultos tengan alternativas más allá del asistencialismo del poder público.

Comparada con la inversión y grandes cirugías urbanas realizadas en el Complexo do Alemão, estas acciones locales son sutiles pero a la vez profundas, y visibilizan claramente las reales necesidades de los habitantes de la favela, en oposición a la extravagancia de los proyectos desarrollados en algunas favelas, que una vez abandonados por el interés político, acaban siendo relegados a un segundo plano.

 

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Referencias bibliográficas
ANDREOLI, M., MOREIRA,T. (2015). Uma análise histórico conceitual dos megaeventos esportivos e seus desdobramentos na cidade contemporânea. En: EURE vol 41, no 123, p. 289-307.
HARVEY, D. (1996). Do gerenciamento ao empresariamento: a transformação da administração urbana no capitalismo tardio. Espaço & Debates: Revista de Estudos Regionais e Urbanos. São Paulo, n. 39, p.48-64.
LEITE, C. (2012). Cidades sustentáveis, cidades inteligentes. Desenvolvimento sustentável num planeta urbano. Edit. Grupo A Educação. Porto Alegre. 264 p.
SOARES, R. (2013). Favelas do Rio de Janeiro. Historia e direito. Editora PUC-Rio. Rio de Janeiro. 407 p.
ZALUAR A. e ALVITO M. (2008). Um século de favela. Edit. FGV. 370 p.

Notas:
[1]
Las áreas o zonas especiales de interés social (ZEIS), son áreas de la ciudad de Río de Janeiro, destinadas a asentamientos habitacionales de baja renta. Estas zonas están demarcadas y previstas en los planos directores y su propósito es asegurar la oferta de terrenos para habitación social.

[2]   Laje es la losa que divide una edificación en sus diferentes pisos. Generalmente estructurada por vigas y ladrillos (laje pre-moldada). En la favela normalmente se identifica con el nombre de laje también a la terraza superior que hace las veces de terraza y además espacio de recreación de la casa. Lugar de la caja de agua, lavandería, secado de ropa y parrilla.

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