“MÚSICA TRADICIONAL Y ESPACIO PÚBLICO: los Significados del Lugar en Veracruz, México”

Revista Planeo Nº30, Música y Ciudad, Diciembre 2016

[PorBrenda Galván; Licenciada en Arquitectura (Universidad Veracruzana, México), Maestría en Diseño Urbano y Doctorado (Newcastle University, England). Actualmente trabaja en el Departamento del Centro Histórico del Municipio de Friburgo de Brisgovia, en Alemania]

Recibido el 25.11.2016/ Publicado el 18.08.2017

Resumen

La interpretación musical del Danzón y Son Montuno en los espacios públicos del Centro Histórico de Veracruz, fortalece la producción social y cultural de la ciudad. A partir de una investigación de corte cualitativo, este trabajo presenta los significados que atribuyen los músicos a los lugares donde tocan. Se identificó que reconocen la música tradicional como parte, no sólo de su historia personal, sino de la historia y cultura de la ciudad. Además de que los significados del lugar desarrollados en esferas privadas, sirven como antecedente para la creación de nuevos significados en esferas públicas. Muchos de los ellos cuentan además con un alto apego emocional a estas formas de música tradicional. Dichas condiciones facilitan la producción musical en los espacios públicos, convirtiéndolos en lugares distintivos y de encuentro, donde las personas experimentan procesos de auto reconocimiento.

Palabras clave: Música, Espacio Público, Danzón, Son Montuno

Abstract

The performance of the music of Danzon and Son Montuno in the public spaces of the historic centre of Veracruz strengthens the social and cultural produc- tion of the city. Based on a qualitative methodology, this work presents those meanings of place given by musicians to the locations where they play. They re- cognize these types of traditional music not only as past of their personal history but also as part of the culture and history of the city. Furthermore the mea- nings of place in the private sphere serves as prece- dent for the creation of new meanings in the public sphere. Moreover many of them develop a deep emo- tional attachment to these forms of traditional mu- sic. Such conditions ensure the musical production in the public spaces, making them distinctive places for encounter, where people experience processes of self- recognition.

Keywords: Music, Public Space, Danzon, Son Montuno

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“DE LA CIUDAD IMAGINADA A LA CIUDAD EN DISPUTA: Análisis desde la gobernanza al rol de los actores y las visiones en torno al desarrollo del puerto de Valparaíso”

Revista Planeo Nº31, Desarrollo Local, Marzo 2017

[Por, Sebastián Rodríguez Leiva; Geógrafo, Estudiante del Master Gobernanza de Riesgos y Recursos del Heidelberg Center Para América Latina. Cargo: Asistente de Investigación en Instituto de Geografía, Pontificia Universidad Católica de Chile.
Luis Flores Medrano; Geógrafo, Estudiante del Master Gobernanza de Riesgos y Recursos del Heidelberg Center Para A. Latina.
Jorge Bottai Espinoza; Profesor de Historia y Geografía, Estudiante del Master Gobernanza de Riesgos y Recursos del Heidelberg Center Para América Latina. Cargo: Profesional de apoyo a la gestión territorial en barrios, Subsecretaría de Prevención del Delito, Ministerio del Interior]

Recibido el 03.03.2017 / Publicado el 18.08.2017

Resumen

Las diferentes visiones existentes de Valparaíso, que representan las estrategias y los intereses de los actores públicos, privados y locales de la ciudad, no sólo confluyen en el espacio, sino que también, configuran un escenario de disputa y conflicto en torno al desarrollo que debe seguir la ciudad, tensionando el espacio urbano y dificultando el diálogo entre actores. Para abordar esto, la metodología empleada se basó en la realización de entrevistas semiestructuradas a diferentes actores provenientes de distintos sectores de la sociedad. Como principal resultado, se logró evidenciar que la visión de Valparaíso como ciudad – puerto posee gran relevancia, donde la asociación de actores público – privado ejerce poder y logra imponer sus intereses por sobre la visión de ciudad patrimonio que actores locales conciben para la ciudad.

Palabras clave: ciudad, gobernanza, Valparaíso.

Abstract

Different views existing in Valparaiso, that represent the strategies and interests of the public, private and local actors in the city, not only converge in space, but they also set up a scenario of dispute and conflict over development that must follow the city, stressing the urban space and difficult dialogue among actors. To address this, the methodology used was based on semi-structured interviews to different actors from di- fferent sectors of society. As main result, was achieved to evidence that the vision of Valparaiso as city-port has great relevance, where the Association of public- private actors exerts power and achieves impose its interests above the vision of heritage city that local actors conceived for the city.

Keywords: city, governance, Valparaíso

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“Urbanismo táctico como estrategia para una ciudad inclusiva”

Revista Planeo Nº 32  Ciudades inclusivas, Junio 2017


[Por Javier Vergara Petrescu; Co-fundador y director ejecutivo de Ciudad Emergente]

Resumen

En el año 2011 se funda Ciudad emergente, un productor de innovación urbana que busca contribuir en la mejora de la calidad de vida en ciudades en desarrollo, a través de proyectos participativos y plataformas de información de alto impacto, que permitan una comunicación efectiva entre tomadores de decisión y sociedad civil, articulando procesos locales y fortaleciendo el capital social de las comunidades. De acuerdo a esto, las fotografías que se muestran en el presente ensayo visual, corresponden a acciones de urbanismo táctico, de corto plazo en el espacio público, que tienen como propósito impulsar ciudades centradas en las personas que las habitan. Las principales características de estas tácticas es que son fáciles de implementar, replicar y medir por las comunidades, fomentando así, un aumento en la percepción de empoderamiento en las personas y con esto un cambio de roles, desde simples espectadores a protagonistas de las transformaciones en la ciudad. Es decir, en definitiva estas tácticas tienen como finalidad generar una plataforma inclusiva, que considera a la comunidad como una parte fundamental del hacer ciudad tanto a nivel nacional como internacional.

Palabras clave: urbanismo táctico; espacio público; comunidad y participación

“Aprendizaje, arquitectura y ciudadanía crítica para niñas y niños”

Revista Planeo Nº 32  Ciudades inclusivas, Junio 2017


[Por  Aldea: Arquitectura, Ciudadanía y Aprendizaje
Eileen Berg, Francisca Corvalán, Soledad Díaz de la Fuente, Robert Newcombe y Magdalena Novoa]

 


Resumen

En este ensayo visual reunimos un conjunto de imágenes de una de las principales líneas de trabajo de la organización Aldea en relación a la infancia y la juventud. Estas consisten en la implementación de proyectos de educación, arquitectura, apreciación y apropiación del entorno y diseño participativo con el fin de integrarlas en el aprendizaje de niños, niñas y jóvenes. Así, buscamos crear espacios para que las personas, en estas etapas del ciclo vital, tengan una voz en la construcción de la ciudad. Cada proyecto utiliza como metodología el juego, la experimentación y el diálogo como base para el desarrollo de una ciudadanía crítica.
Palabras clave: diseño participativo; infancia y juventud; ciudadanía crítica

“Planificación participativa y urbanismo popular. Usos de la Memoria, la Identidad y el Patrimonio en poblaciones históricas de Santiago y Concepción”

Revista Planeo Nº25, Centros Históricos en América Latina. Entre la autenticidad y la renovación, Diciembre 2015
[CONVOCATORIA ABIERTA]

[PorChristian Matus Madrid, Doctor en Arquitectura y Estudios Urbanos, Pontificia Universidad Católica de Chile, 2010, y Antropólogo Social de la Universidad de Chile (1997). Investigador Postdoctoral CEDEUS Hub Concepción, Fondap No 15110020 participante de los Clúster de Planificación Construida y Entorno Construido]

Recibido: 31.12.2016 / Publicado: 19.05.2017

Resumen

El presente paper plantea una reflexión acerca de las relaciones existentes entre identidad, memoria y patrimonio en el mundo popular, a partir de dos experiencias de investigación y planificación participativa, desarrolladas en dos poblaciones históricas y emblemáticas de Santiago y Concepción sujetas a procesos de intervención por parte del Estado chileno. Las preguntas de investigación que orientan el análisis, tienen relación con los diferentes usos de la historia, identidad y memoria de los pobladores, como recurso para hacer frente al actual modelo de desarrollo urbano, y en particular, en cómo es posible hacer un uso social de este patrimonio, integrando la identidad poblacional a una planificación urbana y territorial distinta, articulando un desarrollo local alternativo al hegemónico modelo de mercado, que invisibiliza las memorias y patrimonios populares.

Palabras clave: Pobladores, patrimonio, planificación participativa, urbanismo popular

Abstract

This paper presents a reflection on the relationships between identity, memory, heritage and popular urbanism based on two experiences of research and participatory planning developed in two historical and emblematic populations of Santiago and Concepción subject to intervention processes by the State Chilean. The research questions that guide the analysis are related to the different uses of history, identity and memory of the inhabitants as a resource to deal with the current model of urban development, and in particular, how it is possible to make a social use of the Heritage that contributes to integrate the population identity as part of a different urban and territorial planning articulated to a local development alternative to the current hegemony of the market model, which makes invisible popular memories and heritages.

Keywords: Settlers movement, heritage, participative planning, popular urbanism

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El presente artículo sintetiza los resultados preliminares del trabajo de investigación desarrollado como postdoctorante del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable (CEDEUS), Proyecto CONICYT/FONDAP Nº 15110020 en el marco del clúster de planificación integrada.

“Nuevo Parque Metropolitano Cerro Chena”

Revista Planeo Nº 32  Ciudades Inclusivas, Junio 2017


[Por Roberto Advis Jiménez. Arquitecto Pontificia Universidad Católica de Chile y Escuela de Arquitectura, Politécnico di Milano. Director de Proyectos Urbana E&D]

RESUMEN

En el año 2014 el Gobierno Regional Metropolitano lanzó el Concurso Cerros Isla, con el fin de aprovechar los cerros de la ciudad de Santiago, como espacio público. La propuesta ganadora de dicho concurso fue la del Cerro Chena, la cual fue elaborada por las municipalidades de San Bernardo y Calera de Tango, en conjunto con la comunidad local. El futuro Parque Metropolitano Cerro Chena se presenta como un ejemplo de cómo avanzar hacia ciudades más inclusivas dado que, por un lado, busca equiparar las condiciones urbanas de la ciudad, al dotar de áreas verdes a sectores en los que hacen mucha falta, y también, porque cuenta con un proceso de participación ciudadana que promueve que la comunidad se involucre con el proyecto.

Palabras Clave: Concurso Cerros Isla, Involucramiento Comunitario, Cerro Chena.

 

Im. 1.Im. 1. Actual Parque Cerro Chena / Fuente: Urbanismo Social, 2017.

Santiago es una capital moderna rodeada por inmensas y bellas montañas nevadas pertenecientes a Los Andes que le otorgan un valor paisajístico que se complementa con los cerros y el río que se encuentra dentro de la ciudad (…)” (Urbano, 2016, p. 104).

Este es un fragmento de la visión que tienen los extranjeros residentes de la ciudad de Santiago según un estudio realizado por Rodrigo Urbano (2016). Dicho estudio plantea que, por lo general, los extranjeros que residen en Santiago tienen una visión más optimista de la ciudad que los propios santiaguinos, los cuales suelen resaltar temáticas como la delincuencia, el centralismo, la contaminación, el smog y el estrés. Este tipo de estudios son interesantes ya que visibilizan ciertos atributos urbanos que muchas veces como santiaguinos naturalizamos e incluso olvidamos, como lo es, por ejemplo, la presencia de múltiples cerros isla dentro de la ciudad.

Este año (2017) se cumplen 100 años desde que se inauguró el Parque Metropolitano del Cerro San Cristóbal, el cual es el cuarto parque urbano más grande del mundo. Sin embargo, Santiago tiene múltiples cerros isla, los cuales pueden ser utilizados como potenciales espacios de uso público. Según el catastro realizado por la Fundación Santiago Cerros Isla, además del San Cristóbal y Santa Lucía, Santiago cuenta con 25 cerros más, los cuales podrían contribuir enormemente a aumentar la cantidad de áreas verdes de la ciudad.

A raíz de ello, en el año 2014, el Gobierno Regional Metropolitano lanzó el concurso Cerros Isla en donde distintas municipalidades realizaron propuestas para habilitarlos como parques urbanos. La propuesta ganadora fue la del Cerro Chena, presentada por las municipalidades de San Bernardo y Calera de Tango, la cual se destacó, entre otras razones, porque se ubica en una de las zonas con menor cantidad de áreas verdes por habitante y por la alta participación ciudadana que se dio durante la fase de preparación de la propuesta.

Ambas razones, equiparar las condiciones urbanas y abrir espacio de participación, van en línea con uno de los principales desafíos que instala la Nueva Agenda Urbana [1]: avanzar hacia ciudades cada vez más inclusivas. Esta iniciativa actualmente se encuentra en su primera fase, la cual consiste en elaborar el diseño de mejoramiento y ampliación del actual parque Cerro Chena con el objetivo de consolidar un nuevo parque metropolitano para la zona sur de Santiago. Para ello, se le otorgará un mejor equipamiento y contará con 20 hectáreas más, las que se suman a las 38 actuales.

Luego de que el Gobierno Regional Metropolitano realizara un proceso de licitación pública, se definió que los encargados de desarrollar el diseño de este proyecto son las oficinas de arquitectura Urbana E&D y Teodoro Fernández Arquitectos (premio nacional de arquitectura del año 2014), en colaboración con la Fundación Urbanismo Social, la cual está a cargo del proceso de participación ciudadana.

Entre los avances ya realizados se destaca la reforestación que se llevó a cabo en julio del 2016, en donde estudiantes de establecimientos educacionales de Calera de Tango y San Bernardo plantaron alrededor de 12.800 especies arbóreas nativas en un área de 16 hectáreas del cerro. A esto se le suma la construcción de nuevos juegos infantiles inclusivos, nuevos baños y la próxima inauguración de juegos de agua.

Una de las principales características de este proyecto es su carácter participativo. En este sentido, se han realizado distintas metodologías de involucramiento comunitario entre las que se destaca el encuentro “Líderes por el Chena”, realizado el sábado 22 de abril en el mismo parque. En dicho encuentro participaron más de 250 dirigentes sociales, los cuales representaron a más de 100 organizaciones sociales pertenecientes a las comunas aledañas al cerro (San Bernardo, Calera de Tango y El Bosque). Entre ellas encontramos juntas de vecinos, agrupaciones de pueblos originarios, comités de derechos humanos, centros culturales, asociaciones deportivas, medioambientalistas, entre otras. Los participantes se dividieron en distintas mesas de trabajo en donde, sobre un plano del cerro, identificaron las principales fortalezas y amenazas del cerro, así como también los usos actuales y potenciales que tiene el parque que se está desarrollando. El encuentro contó con la presencia de las autoridades locales y metropolitanas, y concluyó con un plenario en donde los participantes presentaron la visión que tienen del parque de aquí a 20 años. A través de este encuentro, se cumplió el objetivo de levantar insumos para la generación del anteproyecto de diseño del parque, el cual luego será presentado a la comunidad en un segundo taller.

Im. 2.
Im. 2. Encuentro Líderes por el Chena / Fuente: Urbanismo Social, 2017.

Uno de los elementos más valorables de este tipo de proyectos es que distintos actores (Gobierno Regional Metropolitano, la Gobernación del Maipo, las Municipalidades de San Bernardo, Calera de Tango y El Bosque, los consultores y múltiples agrupaciones de la sociedad civil) han logrado trabajar colaborativamente por un objetivo común que será un gran aporte para la ciudad. La participación y el involucramiento de cada uno de estos actores no sólo hacen que el proyecto sea más inclusivo, ya que incorpora las necesidades de sus diversos usuarios, sino también más sustentable en el tiempo, dado que la vinculación temprana con el proyecto genera una apropiación que facilita su concreción y mantención.

El caso del Nuevo Parque Metropolitano Cerro Chena se convierte en un ejemplo de cómo hacer que la ciudad de Santiago sea más inclusiva. Esto porque, por un lado, colabora con el aumento de áreas verdes en zonas de la ciudad que cuentan con menos de un cuarto de la cantidad de metros cuadrados de área verde que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS) [2]. Y también, porque este proyecto abre espacios de participación e involucramiento comunitario que permite que sus futuros usuarios incidan en el diseño del parque, haciéndolos parte del proyecto.

Im. 3.Im. 3. Encuentro Líderes por el Chena. Fuente: Urbanismo Social, 2017.

 

Para más información del proyecto visitar: https://nuevocerrochena.gobiernosantiago.cl/ 

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Referencias bibliográficas:
  • Capeáns, J. (2016). ¿Qué es la Nueva Agenda Urbana? Disponible en: http://ecosistemaurbano.org/urbanismo/nueva-agenda-urbana/
  • Centro de Políticas Públicas UC(2017). Mesa de Áreas Verdes. Disponible en: http://politicaspublicas.uc.cl/
  • Urbano, R. (2016). Planificación Urbana Integrada e Imagen-Ciudad: El aporte de la mirada de los expatrias al Santiago contemporáneo. (Tesis de Magíster en Desarrollo Urbano). Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales, PUC.
Notas:
[1]
La Nueva Agenda Urbana es el documento final resultante del acuerdo enla conferencia Hábitat III que se llevó a cabo en octubre de 2016 en Quito, Ecuador. Constituye una guía para orientar los esfuerzos en materia de desarrollo de las ciudades para los próximos 20 años. (Capeáns, 2016).
[2]Según datos del Centro de Políticas Públicas de la UC (2017), la comuna de El Bosque cuenta con 1,9 m2/habitante y San Bernardo 2,3 m2/habitante, cifras muy por debajo de los 9m2/habitante que recomienda la OMS.

“Fundación Mi Parque: áreas verdes como forma de crear comunidad. Experiencias y aprendizajes para una ciudad inclusiva”

Revista Planeo Nº 32  Ciudades Inclusivas, Junio 2017


[Por Max Correa, Arquitecto, Pontificia Universidad Católica de Chile; Jefe de proyecto Fundación Mi Parque]

RESUMEN

En el marco de la desigual distribución y calidad de áreas verdes urbanas a nivel nacional, surge Fundación Mi Parque, una iniciativa cuyo objetivo es mejorar los espacios públicos de los barrios vulnerables de Chile a través de un trabajo colaborativo que involucra la participación de diversos actores, comunidad, empresa y municipalidad. De acuerdo a esto, el foco de Mi Parque para promover ciudades inclusivas se enmarca en generar iniciativas que involucren diseños participativos, que permitan crear comunidad a través de la co-construcción de áreas verdes que no solo contribuyan en el aspecto ambiental, sino que también se articulen como espacios de sociabilidad que permanezcan y se mantengan en el tiempo. Las iniciativas de Mi Parque, enfocadas en el “hacer” se constituyen de esta manera, como importantes experiencias y aprendizajes en materia de involucramiento comunitario, permitiendo promover políticas y proyectos urbanos que consideren dentro de sus propósitos los intereses y necesidades de la población.

Palabras claves: áreas verdes, comunidades, inclusividad.

Imagen 1 Im.1: Antes y después; Plaza La Esperanza, 2015, San Bernardo / Fuente: Elaboración propia

Fundación Mi Parque surge en 2007 a partir de una preocupación por mejorar la calidad de vida de los barrios vulnerables a lo largo de todo Chile, focalizándose para ello, en el mejoramiento y dotación de espacios públicos, esencialmente áreas verdes, a través de un proceso participativo que incluye el diseño, construcción y activación de plazas y parques urbanos. Actualmente Mi Parque ha contribuido en la ejecución de más de 270 proyectos a nivel nacional, siendo una experiencia positiva que no sólo permite aumentar la igualdad en la distribución y calidad de áreas verdes, sino que también cristaliza una manera de construir ciudades inclusivas que, primero potencien el trabajo colaborativo y conjunto entre diversos actores por un objetivo común, y segundo, articulen proyectos que se vinculen con el entorno de barrio, revalorizando el espacio local y creando comunidad a través de espacios de sociabilidad que perduren a lo largo del tiempo.

La estrategia de diseño participativo de Mi Parque se basa en cuatro talleres y/o etapas de vinculación que incluye esencialmente a tres actores: la comunidad, la empresa que patrocina y el municipio. La primera etapa consta en dar a conocer la iniciativa como una manera de generar lazos de confianza y adquirir información acerca de los anhelos, necesidades y sueños que la comunidad proyecta en el espacio público a transformar. La segunda etapa o instancia corresponde a un diagnóstico en terreno, que permita conocer el área, realizar un balance de los elementos positivos y negativos, y formular en conjunto con los vecinos una imagen objetivo del espacio. La tercera se refiere a la presentación del diseño preliminar y su validación; y la cuarta y última, relativa a la sustentabilidad de estos proyectos a lo largo del tiempo, en donde se crea un comité vecinal para asegurar que este nuevo espacio perdure en el tiempo.

Luego de la ejecución de estos talleres, se procede a la etapa de construcción participativa, en donde los actores involucrados en el proceso: la empresa que financia, la comunidad y el equipo de voluntarios Mi Parque, transforman en una mañana, este espacio público, otorgándole una nueva cara al barrio. Este proceso finaliza con un protocolo de seguimiento y acompañamiento por parte de la Fundación a lo largo de todo un año, cuyo objetivo es traspasar las herramientas necesarias a la comunidad para que utilice, cuide y potencie este espacio. Es decir, a través de estos proyectos no sólo se busca otorgar nuevos valores estéticos y contribuir al medio ambiente en los barrios vulnerables intervenidos, sino que también articular espacios que promuevan en la vida cotidiana una mayor cohesión social y configuración de redes sociales entre los vecinos del sector.

De acuerdo a lo anterior, Fundación Mi Parque promueve a través de sus aprendizajes y experiencias, crear proyectos que incluyan la participación comunitaria en todas sus etapas, para que de esta forma, puedan ser más sustentables en el tiempo. La incorporación comunitaria temprana desde esta perspectiva, permite que las personas se sientan parte importante en la construcción del proyecto, ya que al ser considerada su opinión y necesidades en su formulación, genera un sentimiento de pertenencia, cariño y aprecio hacia este tipo de iniciativas. Sumado a esto, se releva también la necesidad de comprender que en la formulación y ejecución de este tipo de trabajos, es fundamental considerar que todas las comunidades y municipalidades poseen una manera particular de funcionar, y que por ende, es preciso ser capaces de adaptarse y ser flexibles ante estas situaciones.

Imagen 2Im. 2: Taller Participativo Plaza La Esperanza, San Bernardo
/ Fuente: Elaboración propia

Mi Parque como un actor social, influye en las políticas públicas a través del “hacer”, es decir, más que enfocarse en generar nuevos estudios y/o posibilidades, plasma su trabajo a través de la ejecución y acción rápida de proyectos, que generan un cambio profundo en los barrios en los cuales interviene. En esta misma lógica, un punto central en el último tiempo es su interés no sólo por sumar metros cuadrados de áreas verdes, sino que también por mejorar los existentes para que estos sean de buena calidad, que cuenten con el equipamiento necesario para un uso adecuado y que además permitan satisfacer las necesidades particulares que posee cada comunidad.

Desde esta perspectiva, dentro de los principales desafíos en materia de inclusividad urbana, se encuentran: 1) la mantención de las áreas verdes a lo largo del tiempo, lo que requiere de la articulación de diversos actores tanto institucionales, privados como comunitarios; y a su vez, 2) la desigual distribución y calidad de las áreas verdes, ya que actualmente sólo 9 de las 52 comunas de Santiago por ejemplo, concentran el 50% de estos espacios, que además al ser municipios con mayores niveles económicos, son los que almacenan y presentan también la mejor calidad de áreas verdes urbanas, en desmedro de otras comunas más vulnerables que no cuentan con estas posibilidades. Situación que se ha plasmado en el último tiempo dentro de las preocupaciones y desafíos a resolver por la agenda de políticas públicas a nivel nacional, entre ellas la Política Nacional de Desarrollo Urbano y la Política de Áreas verdes de la Región Metropolitana del año 2014 (MINVU, 2014).

Mi Parque desde esta perspectiva, a partir de sus proyectos pretende contribuir en superar las brechas anteriormente descritas enfocándose para ello, en la escala local. Desde esta perspectiva, en el último tiempo ha expandido su campo de acción, con nuevas iniciativas de participación comunitaria, como por ejemplo el proyecto “patio educativo”, cuyo objetivo es revitalizar y recuperar jardines infantiles y colegios en contextos de vulnerabilidad que requieran transformar sus patios escolares en espacios verdes, mediante la articulación del trabajo conjunto entre docentes, alumnos y apoderados. En definitiva, la configuración de este tipo de iniciativas, permite crear comunidad, por medio de la construcción de espacios que permitan acercarse cada vez más a la meta de alcanzar ciudades inclusivas desde todos sus aspectos.

Imagen 3Im.3: Patio educativo, Antes y después; Jardin Infantil Mis Primeros Pasos, Pedro Aguirre Cerda
/ Fuente: Elaboración propia
 
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Referencias bibliográficas
MINVU. (2014). Política Nacional de Desarrollo Urbano: ciudades sustentables y calidad de vida (4th ed.). Santiago de Chile: MINVU.

“Haciendo ciudad desde los colectivos ciudadanos. La experiencia de Ciudad a Pie”

Revista Planeo Nº 32  Ciudades Inclusivas, Junio 2017


[Por Acoyani Adame Castillo, Arquitecta, Coordinadora colectivo Ciudad a Pie, Estudiante de Magister Desarrollo Urbano PUC]

RESUMEN

El modelo de desarrollo urbano actual de las ciudades mexicanas, un modelo que imita a la ciudad americana de la autopista, de la ciudad funcional de la carta de Atenas nos ha llevado a una dependencia del automóvil como principal medio de transporte. Esta dependencia está costando caro ya que se han originado ciudades dormitorio, ciudades tan expandidas donde no existe infraestructura de transporte público ni otros servicios básicos para tener una buena calidad de vida. Este modelo de ciudad segrega social y espacialmente a los usuarios más vulnerables de la vialidad como los peatones, usuarios del transporte público y ciclistas. De acuerdo a esto, se están generando ciudades que no son inclusivas con todas las personas que habitan la urbe: niños, mujeres, adultos mayores y personas con discapacidad. Ante este panorama es necesario un cambio de paradigma en el desarrollo de nuestras ciudades. Si queremos caminar hacia una ciudad sostenible, inclusiva, participativa y compacta debemos poner como eje a las personas, no a los autos. En esta práctica se aborda la experiencia de colectivos ciudadanos en México que buscan replantear la manera en que se están haciendo las ciudades en materia de movilidad urbana.

Palabras clave: Movilidad no motorizada, colectivos ciudadanos, escala humana

1 imagen de portada,cebratonIm1. 1er Cebratón Xalapa, 2016 / Fuente: Estudio Magma Photo

Uno de los grandes problemas que enfrentan las ciudades mexicanas en la actualidad es la movilidad urbana de sus habitantes, producto del modelo de desarrollo urbano centrado en el automóvil como principal medio de transporte. En México, principalmente en zonas urbanas, se ha priorizado la construcción de infraestructura para el auto, calles, avenidas, puentes antipeatonales, distribuidores viales, zonas de estacionamiento y autopistas urbanas. Esto ha generado una distribución inequitativa del espacio vial dejando a un lado la infraestructura para otros usuarios, principalmente peatones y ciclistas. Según datos del INEGI (2015), el municipio de Xalapa tiene 480.841 habitantes; donde los automóviles ocupan el 65% de las calles, pero en ellos se transporta solo el 14% de la gente, es decir que la mayoría lo hace en transporte público o a pie. En este sentido, se destaca la escasa inversión que han realizado durante los últimos años los gobiernos municipales, en transporte público e infraestructura para peatones y bicicletas, cuando estos corresponden al medio de transporte más utilizado por las personas.

Desde esta preocupación es donde surgen los colectivos Ciudad a Pie, en un contexto de ciudad pequeña como lo es Xalapa, y el colectivo Liga Peatonal a nivel nacional. Ambos colectivos trabajan para recuperar la ciudad para las personas, promoviendo tanto el uso y disfrute del espacio público, como también la movilidad a escala humana. Dentro de las propuestas e iniciativas que se plantean en ambos colectivos, se encuentra aquella basada en la Pirámide de la Movilidad, donde se plasma la importancia de privilegiar a las mayorías más vulnerables (los peatones) y al transporte público, por encima del transporte motorizado privado (Ciudad a pie, 2017). Para ello, se trabaja activamente en conjunto con la ciudadanía tanto en la elaboración de propuestas e iniciativas como en su ejecución. A continuación se exponen algunos proyectos que se han trabajado en el marco de estas iniciativas:

Carta Ilustrada de los Derechos del Peatón: Corresponde a un proyecto llevado a cabo por la Liga Peatonal y Edgar Seis, ilustrador mexicano. En ella, tal como se observa en la Imagen 2, se plasman y comunican los derechos de peatones mediante ilustraciones, donde se releva la importancia de promover los derechos que permiten construir una ciudad inclusiva, con infraestructura adecuada para personas con discapacidad, transporte público con accesibilidad universal, y ciudades compactas que permitan caminar para llegar hacia todos los destinos. Esta carta constituye una herramienta que se utiliza para los talleres ciudadanos tanto para escuelas, funcionarios públicos, etc.

Im2. Carta de los Derechos del Peatón / Fuente Liga Peatonal, Edgar Seis (2017)

Cebratón: Constituye una actividad que consiste en pintar colectivamente un paso peatonal donde no exista uno, por ejemplo fuera de las escuelas o en algunas intersecciones peligrosas. Esto tiene como objetivo visibilizar la importancia del peatón en las calles, además de sensibilizar a las autoridades y usuarios de esta vía, para exigir que se realice infraestructura de ca2 Carta Derechos del Peatonrácter permanente y adecuado para los peatones desde un diseño urbano incluyente y accesible.

Mapeatón: Corresponde a una fotocaminata para documentar de forma específica, critica, y visual la infraestructura de movilidad no motorizada, basada en fotos georreferenciadas que evalúan el problema de las aceras que dificultan el tránsito a pie, en silla de rueda, empujando una carriola, utilizando bastón o muletas. Otro ejercicio que deriva del mapeatón es #CallesVioletas que consiste en un mapeo exploratorio y sensible de espacios públicos según la percepción y experiencia de las mujeres. Teniendo estos bancos de información como insumo, es posible colaborar para que los analistas, diseñadores urbanos e investigadores, cuenten con un material consistente para analizar y construir propuestas que mejoren las ciudades, con un enfoque incluyente (Ver imagen 3).

3 Mapeaton XalapaIm3. Mapeatón Xalapa 2015 / Fuente: Elaboración propia

Parqueando o Día Mundial sin Auto: La realización de esta actividad responde a la necesidad de acercar a los ciudadanos al espacio público de su ciudad y mostrarles de manera tangible la capacidad que estos tienen para incidir en su construcción y configuración. En este sentido, se propone a través de esta actividad realizar una intervención en las calles que normalmente son ocupadas por los automóviles, mediante juegos y mobiliarios urbanos que permitan visibilizar otra manera de hacer ciudad.

4 Parqueando XalapaIm4. Parqueando Xalapa 2016 / Fuente: Elaboración propia

Finalmente, a través de los proyectos e iniciativas mencionadas anteriormente, los colectivos ciudadanos tienen como propósito crear ciudades inclusivas, que ofrezcan y garantices el pleno derecho a la ciudad con una infraestructura y equipamiento adecuado. Rediseñar una ciudad donde las necesidades de todos los usuarios del espacio público sean contempladas es posible, pese a que corresponde a un gran desafío que requiere de un cambio de paradigma desde diversos ámbitos. El poder de los ciudadanos proactivos y empoderados es en este sentido, un factor clave para motivar que este cambio suceda. Si las pequeñas acciones de los ciudadanos se replicaran en cada ciudad y si se tuviese una visión compartida acerca del modelo urbano que se aspira a tener, es posible construir mejores ciudades para todos.

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Referencias bibliográficas:
Ciudad a pie (2017). Privilegio y Movilidad. Recuperado el 30 de mayo de 2017, disponible en: https://ciudadapie.wordpress.com
INEGI (2015). Censo de Población y Vivienda 2015. Recuperado el 30 de mayo de 2017, disponible en: http://cuentame.inegi.org.mx/monografias/informacion/ver/poblacion/default.aspx?tema=me
Liga Peatonal (2017). ¿Qué es la Liga Peatonal? Recuperado el 30 de mayo de 2017, disponible en: http://ligapeatonal.org/blog/

“Repensando las ciudades en contextos de desastres: el rol de los niños/as en la preparación ante eventos extremos en contextos urbanos”

Revista Planeo Nº 32  Ciudades Inclusivas, Junio 2017


[Por Katitza Marinkovic; Universidad de Melbourne, Australia, kmarinkovic@student.unimelb.edu.au Centro Nacional para la investigación integrad de desastres, CIGIDEN, Fondap 15110017, andrea.vasquez@cigiden.cl
Andrea VásquezInvestigadora Centro Nacional para la investigación integrad de desastres, CIGIDEN, Fondap 15110017]

RESUMEN

A pesar de contar con experiencias y perspectivas propias sobre los territorios que habitan, los niños/as y adolescentes son considerados principalmente una población vulnerable frente a los desastres y otros eventos del entorno. Por este motivo, y en concordancia con la Convención de los Derechos del Niño y el Marco de Sendai 2015 -2030 para la Reducción del Riesgo de Desastres, es fundamental reconocer su rol en la planificación del entorno y la preparación para eventos extremos. El caso del terremoto de Pisagua de 2014 y las perspectivas de estudiantes del Colegio Inglés de Iquique sobre su plan de evacuación, dan luces sobre cómo en Chile podemos integrar a la infancia en los procesos de preparación, planificación e investigación. Dicho enfoque requiere enfrentarnos a desafíos culturales e institucionales que, sin embargo, son vitales para el desarrollo de ciudades inclusivas y sustentables.

Palabras clave: Infancia y desastres; planificación territorial

Contextos urbanos, niños y desastres: ¿Cuál es el rol de los niños en la preparación para desastres en Chile?

Durante los últimos 10 años, Chile ha experimentado diversos eventos extremos. Más aún, en el contexto mundial, cerca de la mitad de niños/as y adolescentes viven en entornos urbanos, siendo especialmente vulnerables a su entorno durante la adolescencia (Blum, Bastos, Kabiru, & Le, 2012). En contextos de desastres esta vulnerabilidad se incrementa. Por ejemplo, los colegios son los principales candidatos a convertirse en refugios y bodegas, impactando el retorno a clases de los estudiantes (Peek, 2008). Sin embargo, frente a una visión de la infancia que enfatiza su vulnerabilidad, nos preguntamos si los niños/as y adolescentes tienen la agencia, capacidades y motivación necesaria para involucrarse en la planificación de sus territorios. Esto, tanto en lo cotidiano como en relación a eventos extremos, explorando la posibilidad de incorporar sus experiencias, opiniones e ideas, únicas y valiosas para la creación de ciudades para el futuro.

La primera respuesta a estas preguntas, desde la política internacional, nos la da el de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015 – 2030 al que adscribió Chile. Éste señala la necesidad de involucrar activamente a las comunidades y, dentro de ellas, a los niños/as como grupo especial que requiere ser reconocido para la construcción de una verdadera cultura de la preparación (United Nations, 2015). En este sentido, la ocurrencia de eventos extremos es inevitable, no podemos detenerlos ni retrasarlos, pero sí podemos prepararnos para enfrentarlos. En otras palabras, los espacios y nuestra interacción con el entorno no son neutrales (Krieger, 2008), y nos vemos obligados a tomar decisiones ante a ellos, aún si estamos en riesgo, aun cuando contemos con los elementos que nos caracterizan como población vulnerable.

Estas decisiones son variadas, pero en el contexto de una preparación para desastres parcelada y carente de visión integrada, la valiosa experiencia de los niños/as y adolescentes no dialoga con los rígidos y escuetos minutos que se han definido en los mapas de preparación para llegar a una zona segura en caso de tsunami.

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Im 1. Fuente: Fabián Todorovic

El rol de los niños en la preparación ante desastres y planificación de ciudades: evidencia científica y desafíos futuros

Actualmente se observa un giro importante respecto nuestras nociones sobre la infancia y su rol en la sociedad, el cual se presenta como una posibilidad de cambio fundamental para la planificación de nuestros territorios y el reconocimiento de sus amenazas. Más aún, implica también un giro epistemológico para la investigación científica (Powell, Fitzgerald, Taylor, & Graham, 2012). Reconocer a los niños/as como sujetos de derecho con capacidades autónomas, implica la generación de espacios inclusivos de participación, enfrentando múltiples barreras culturales e institucionales. Dichas barreras provienen de nuestra noción tradicional de la infancia como pasiva e inexperta, ya que bajo esta perspectiva, corresponden a un grupo con menor estatus que el considerado para los adultos (Kellett, 2010; Ronan et al., 2016; Tanner & Seballos, 2012). Para sobrepasar estas barreras y nociones tradicionales, se debe avanzar hacia una investigación sobre la infancia que implique el desarrollo de nuevas e innovadoras metodologías participativas que se adecúen al lenguaje, habilidades e intereses propios de los niños/as, y que sean inclusivas respecto a la multiplicidad y heterogeneidad de la infancia como grupo social (Commerford, 2014; Darbyshire, MacDougall, & Schiller, 2005; Punch, 2002). Más aún, se requiere del apoyo de adultos e instituciones dispuestos a colaborar en la generación de una cultura de participación, y a establecer las alianzas estratégicas claves para su éxito y sustentabilidad (Tanner & Seballos, 2012). El desafío es aún mayor si tomamos en cuenta que los adultos a cargo de la investigación y desarrollo de ciudades inclusivas deberán ser capaces de compartir su poder y reconocer la experticia de los niños/as sobre sus propias vidas, y prácticas cotidianas de ocupación del espacio.

La evidencia hasta ahora ha demostrado los beneficios que este enfoque trae no sólo para los niños/as, sino para sus familias y comunidades. Junto con abrir la posibilidad de responder de forma efectiva a las necesidades de la infancia, diversos estudios dan cuenta de la capacidad de niños y niñas para recopilar y analizar datos con alto grado de validez científica (ARACY & ACYP, 2009a, 2009b). De hecho, diversos ejemplos muestran cómo niños y niñas han contribuido a su comunidad recopilando y analizando datos que de otra forma hubiesen permanecido invisibles para investigadores adultos (ARACY & ACYP, 2009a, 2009b). Asimismo, han sido capaces de llevar a cabo iniciativas para la mitigación del riesgo de desastres, adaptación al cambio climático y desarrollo sustentable en países como Salvador, Filipinas, Zimbabue, entre otros (Mitchell, Haynes, Hall, Choong, & Oven, 2008; Mitchell, Tanner, & Haynes, 2009; Muzenda-Mudavanhu, 2016; Muzenda-Mudavanhu, Manyena, & Collins, 2016; Tanner, 2010; Tanner & Seballos, 2012). Estas experiencias han llevado ciertos investigadores incluso a admitir la mayor capacidad que tienen los niños/as frente a los adultos cuando se trata de proponer soluciones creativas y ajustadas a su entorno, la comunicación del riesgo con sus familias y comunidad, e incluso la difusión de nuevos conocimientos y abogacía por el cambio frente a tomadores de decisiones (Balen et al., 2006; Haynes & Tanner, 2015; Mitchell et al., 2008).

En Chile, donde el desarrollo de ciudades inclusivas requiere incorporar la Reducción del Riesgo de Desastres, también contamos con ejemplos que, aunque escasos y recientes, evidencian la necesidad de adoptar este enfoque. Por ejemplo, alumnos de educación Básica y Media en Iquique contribuyeron al análisis de los riesgos y obstáculos de su ruta de evacuación, mejorando así el plan de emergencias de su colegio (Vásquez, Marinkovic, & Rivera, 2017). Por otra parte, en respuesta a los incendios del verano pasado en nuestro país, alumnos de 7mo año en la Región Metropolitana, que previamente realizaron videos para enseñar a otros niños/as cómo evacuar en caso de sismo, se encuentran desarrollando una estación de observación meteorológica en su establecimiento educacional (Marinkovic, Vasquez, & Ramis, 2015). En su calidad de agentes de cambio, intercambiarán ideas y experiencias con niños/as australianos que desarrollaron su propio programa de educación para la prevención de incendios forestales junto a la Brigada de Bomberos de su comunidad (CFA Media, 2016).

Finalmente es posible concluir que, desarrollar ciudades pensadas a escala humana y capaces de recoger la diversidad de sus habitantes y territorios implica reconocer a la infancia como una población clave con derechos tanto a la protección como la participación, y que posee conocimientos, capacidades y experiencias únicos en relación a eventos extremos en entornos urbanos. Enfrentar este desafío nos permitirá generar ciudades más accesible, sostenibles y saludables para todos.

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Referencias
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