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COOPERATIVISMO DE VIVIENDA Y DIVERSIDAD SEXUAL EN MÉXICO. “POR UN HÁBITAT POPULAR PARA LA DIVERSIDAD SEXUAL Y DE GÉNERO”

Revista Planeo Nº 48 Cuidados, crisis, y ciudad; Julio 2021


[Por: Cooperativa Xochicalli, México]

Resumen:

La Cooperativa Xochicalli, con el fin de generar un proyecto de vivienda para la población de alto  riesgo  y  minorías  LGBT+,  trabaja  para  eliminar las  formas de discriminación más comunes, que a decir de la OCDE son: ser indígena, ser moreno y pertenecer a la diversidad sexual y de género. En México, el 61% de la población LGBT+ rentan la casa que habita y en muchos casos  bajo hacinamiento  o  situaciones  desfavorables  de  habitabilidad, en el  año 2019,  quienes  formamos parte de esta población iniciamos los trabajos  para  conformar  la primera cooperativa de vivienda de la comunidad LGBTIQ+, teniendo en cuenta la descripción de cooperativa de la Alianza Cooperativa Internacional que dice: las cooperativas son empresas centradas  en  las  personas,  que  pertenecen  a  sus  miembros, quienes las dirigen de forma democrática para dar respuesta a sus necesidades y aspiraciones socioeconómicas comunes. Xochicalli trabaja para garantizar el acceso igualitario al derecho a una vivienda digna, decorosa en espacios libres de discriminación. 

Palabras clave: social, diversidad, cooperativa

 

Los orígenes de las sociedades cooperativas en la República Mexicana se remontan al año de 1870, cuando las corrientes de pensamiento cooperativistas que permeaban en Europa, y el éxito que éstas habían tenido en el viejo continente, llegaron a México por parte de Don Juan Mata Rivera, fue este personaje quien se dedicó a difundir la ideología cooperativista y logro conformar en el año de 1873 a un grupo de sastres que se unieron para abrir el primer taller de sastrería cooperativista en la capital del país (Olvera, 2001), a partir de este momento el movimiento cooperativista tuvo un empuje y una aceptación en la sociedad mexicana logrando popularizarse y trascender la dictadura de Porfirio Díaz, en donde el libre mercado era la principal forma económica, y la Revolución Mexicana y los cambios políticos y económicos que ésta trajeron. Para 1938 con la necesidad de normativizar las sociedades cooperativas nace la primera ley de cooperativas llamada ¨Ley General de Sociedades Cooperativas¨, actualmente esta ley sigue vigente y ha sufrido diferentes modificaciones que no terminan de adecuarse a la contemporaneidad.

En esta ley se pondrían las bases para la viabilidad de las cooperativas de producción y de consumo, aunque esta ley no alcanza a cubrir las condiciones para generar una cooperativa de vivienda, la sociedad civil encontró la forma de adaptarla a partir de una cooperativa de consumo. De esta forma, en los años sesenta, comenzaron los primeros ejercicios para promover una auténtica cooperativa de vivienda.

En 1969 y 1970 surge [aunque no es la primera cooperativa de vivienda, pero sí la más representativa] ¨Cooperativa Palo Alto¨, nombre oficial “Unión de Vecinos de Palo Alto”, que en 1972 logra organizarse para adquirir el suelo donde ya vivían, una mina de arena agotada, cuyo dueño original de apellido Ledezma, quien buscaba expulsarlos después de emplearlos como mineros y cobrarles por más de 30 años una renta por vivir en casas de cartón. (Rodríguez, 2019)

La Ciudad de México actualmente es un campo de desarrollo urbano implacable, la situación actual para adquirir una casa aun teniendo las condiciones favorables es compleja; es decir, que un trabajador tenga un salario por encima del promedio y que cuente con las facilidades crediticias que por derecho le corresponden, además, si es casado y tiene la fortuna de que su pareja cuente con derechos laborales que igualmente le permitan acceder a un crédito,  puede aspirar a hacerse de un patrimonio mancomunado, patrimonio que muchas veces se traduce en un departamento de interés social [un inmueble con una o dos habitaciones, cocina, baño y una sala-comedor, espacio que difícilmente llega a los 45 metros cuadrados].

Las cooperativas de vivienda actualmente se conforman por personas, que, como trabajadores no cuentan con prestaciones y que buscan alejarse de estas casas de interés social. Es importante señalar que una gran parte de la población en la Ciudad de México no cuenta con acceso a la vivienda, ni a mecanismos que favorezcan la adquisición de un inmueble, dentro de estas poblaciones se encuentran quienes pertenecen a la diversidad sexual, que viven bajo la discriminación por parte de la sociedad, que si bien han existido políticas públicas y reformas legales encaminadas a desaparecer la desigualdad en la población de la diversidad sexual, aun se sigue considerando una población prioritaria.

La población de la diversidad sexual conformada por Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transgénero, Intersexuales y Queer (LGBTIQ+) es una de ellas, pues según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), tiene un 7% menos de posibilidades que el resto de la población de conseguir un empleo y cuando trabajan ganan un 4% menos. Además, dichas personas se ven limitadas por un “techo de cristal” en sus carreras profesionales. No solo tenemos un panorama de discriminación física si no también económica y laboral que contribuye a la violencia ejercida de manera inconsciente y sistemática hacia la comunidad y las juventudes que se concentran en la capital del país, cuyo gobierno no garantiza derechos plenos. En la Ciudad de México los jóvenes que encabezan una jefatura de hogar pagan hasta un 65% de su salario por un alquiler, y son especialmente de estratos sociales bajos. (ENIGH, 2018)

Es en este panorama desalentador, y sumado a que El 61% de la población LGBT+ en México rentan la casa que habita (MUSAS DE METAL, s/f) y en muchos casos bajo hacinamiento o situaciones desfavorables de habitabilidad, en el año 2019, quienes formamos parte de esta población iniciamos los trabajos para conformar la primera cooperativa de vivienda de la comunidad LGBTIQ+ bajo el nombre de Xochicalli, teniendo en cuenta la descripción de cooperativa de la Alianza Cooperativa Internacional que dice: las cooperativas son empresas centradas en las personas, que pertenecen a sus miembros, quienes las dirigen de forma democrática para dar respuesta a sus necesidades y aspiraciones socioeconómicas comunes. Xochicalli trabaja para garantizar el acceso igualitario al derecho a una vivienda digna, decorosa en espacios libres de discriminación.

Im 1. Constitución legal de la cooperativa

La Cooperativa Xochicalli con el fin de generar un proyecto de vivienda para la población de alto riesgo y minorías LGBT+ trabaja para eliminar las formas de discriminación más comunes que a decir de la OCDE son: ser indígena, ser moreno y pertenecer a la diversidad sexual y de género. Para ello la organización dentro de la cooperativa es de forma horizontal, a pesar de que la ley de cooperativas nos exige un organigrama, es por ello que las asambleas y el trabajo se reparten de manera equitativa, todos los miembros tienen voz y voto y todas las opiniones son válidas.

Un objetivo por el cual trabajamos es lograr vivienda social, pero no de espacios mínimos, sino un proyecto integral que conjunte a la vivienda y los usuarios y a su vez la relación de éstos con la ciudad, tal como lo determina la Carta de la Ciudad de México por el derecho a la ciudad, este documento es vanguardista en teoría, pero es corto en ejecución.

Otro objetivo de la cooperativa es impulsar proyectos de mejoramiento barrial a fin de ir recuperando espacios públicos que procuren la regeneración del tejido social. Se instalará un centro de integración comunitario LGBTIQ+ donde se ofrezcan actividades culturales, educativas y sociales, garantizando la economía social, el emprendimiento y los derechos culturales de los habitantes. Es por ello que creemos que la visibilidad del proyecto será de mayor fuerza y estratégicamente más poderosa si logramos ubicarlo en una zona de alta concentración demográfica o dentro de un centro barrial, al trabajar con y para la protección de los vecinos y al mismo tiempo contrarrestaremos los estigmas sociales que se tiene con la población LGBTIQ+.

Actualmente la política del Gobierno de la Ciudad de México está encaminada a regularizar a las cooperativas en materia de vivienda, con base en ese apoyo trabajamos en mesas de debate con el Movimiento Urbano Popular, que es un conjunto de organizaciones y colectivos que trabajaron por conseguir mejores condiciones de vivienda al igual que Xochicalli.

Im 2. Miembros cooperativistas

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REFERENCIAS BIBLOGRÁFICAS

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