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“El niño que domó el viento”

Revista Planeo Nº 47 Transiciones Energéticas; Abril 2021


[Por: Francisca Moraga Núñez, Antropóloga Pontificia Universidad Católica de Chile, Estudiante Magíster en Asentamientos Humanos y Medio Ambiente, IEUT – UC & Caleb Yunis Lizana, Antropólogo Pontificia Universidad Católica de Chile, Estudiante de Magíster en Ciencia, Tecnología y Sociedad, Universidad Alberto Hurtado. Asistente de investigación del Centro de Estudios Interculturales e Indígenas (CIIR)]

Película: El niño que domó el viento (2019)
Dirigido por: Ejiofor Chaiwetel
Premios: British Independent Film Awards (BIFA): 3 nominaciones, incluida Mejor Director Debutante
Tráiler: https://www.youtube.com/watch?v=nPkr9HmglG0
Disponible en Netflix

Im.1 Póster Película | Fuente: https://www.filmaffinity.com/

Resumen

“El niño que domó el viento” (2019) es una película basada en un hecho real a cargo del director Ejiofor Chaiwetel. Esta se centra en la temática de la sequía y la transición energética desde la innovación tecnológica. El protagonista decide construir un molino de viento con materiales que tenía a su alcance, con la finalidad de darle energía a una bomba de agua conectada a un pozo y así tener este recurso disponible para los cultivos todo el año. Esta película nos invita a reflexionar sobre el interior de la “caja negra” de la innovación y los beneficios que tiene el uso de energías renovables en comunidades de menores recursos y alta vulnerabilidad socioambiental.

Palabras Clave. Energía eólica, sequía, innovación.

Introducción.  

En la actualidad, hemos sido espectadores de las consecuencias que el cambio climático tiene en nuestras vidas, contribuyendo a la transformación los modos de vivir de distintas comunidades, en especial aquellas que subsistían a través de la agricultura, al ser afectadas por fenómenos como sequías y aluviones. Bajo esta temática se centra la película basada en un hecho real, titulada “El niño que domó el viento” (2019) a cargo del director Ejiofor Chaiwetel.

Ambientada en el año 2001, la película nos narra la historia del niño William Kamkwamba y su familia, que habitan en Malawi, país de África Oriental. Este se encuentra atravesando serias dificultades climáticas y políticas que afectan a la producción y abastecimiento agrícola, lo que perjudica fuertemente a la familia del protagonista y a su comunidad, dado que su actividad económica principal es el cultivo de maíz.

Dicho contexto se evidencia en las peripecias que deben atravesar en su vida cotidiana, como fuertes hambrunas que derivan en robos, violencia y migración en busca de nuevas oportunidades. Dada esta situación, el protagonista decide construir un molino de viento con trozos de basura, un dinamo (pequeño generador eléctrico que funciona a través del movimiento) de su profesor de ciencias y la bicicleta de su padre, con la finalidad de darle energía a una bomba de agua conectada a un pozo y así tener este recurso disponible para los cultivos todo el año.

 

Im.2 Cosecha | Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=nPkr9HmglG0

Mphero – Viento.

Las catástrofes naturales y problemáticas sociopolíticas desencadenan una serie de eventos que aquejan al protagonista y su familia, siendo catalizadores del proceso de elaboración del aerogenerador que les serviría posteriormente para poder sobrevivir. Específicamente, el contexto de sequía provocó que la producción agrícola disminuyera de manera significativa, lo que empujó a que los campesinos a vender sus tierras a la industria tabacalera de la localidad. Estos terrenos originalmente estaban cubiertos de árboles, pero tras su venta pasaron a ser talados y utilizados para la producción de tabaco.

Posteriormente, abundantes lluvias provocaron un gran aluvión que arrasa con los cultivos de los agricultores y deteriora sus tierras; ello es un evento irónico para la comunidad debido a que, de no haberse talado los árboles, la inundación podría haber sido retenida de mejor manera. Finalmente, estos hitos producen un quiebre social, manifestado en robos entre vecinos, emigración de la juventud hacia otros pueblos, hambruna y una sensación de permanente desesperanza. Frente a todas estas dificultades, William decide buscar soluciones a la sequía, innovando con los escasos recursos con los que cuenta.

Es así como esta historia nos invita a reflexionar sobre el interior de la “caja negra” de la innovación, viéndola como un proceso no-lineal, ni definido previamente, que se construye en base a problemáticas locales, y es abordado desde condiciones socio-materiales específicas. Esto se muestra en la película a través del recorrido que sigue William, las conexiones y relaciones que genera primero, con su familia, amigos, comunidad; segundo con los artefactos tecnológicos desechados por la empresa tabacalera local (tales como baterías de auto descompuestas, fierros oxidados, trozos de cable, entre otros); y, por último, con el conocimiento que adquiere a través de su educación en la escuela.

Estas relaciones que va estableciendo el protagonista son articuladas de manera simétrica y terminan manifestándose en la misma materialidad del molino de viento. En específico, en el aerogenerador que les permite superar la hambruna y el quiebre social es co-construido a través de materialidades, que se encuentran cargadas de simbolismos significativos para la comunidad.

Es decir, primero por la madera de los árboles que estaban siendo comprados y talados por la tabacalera y que servían como protección de los cultivos frente a las lluvias. Segundo, por el techo de lata de la casa de William que usaron para las astas del molino. Tercero, por las baterías de auto, cables, y mangueras que recolectó de la basura. Por último, por el dinamo de la bicicleta del profesor de ciencias del protagonista, el que es utilizado, junto a la bicicleta que su padre usaba para transportarse y que tuvo que ser destruida para utilizar su marco, cadena y rueda como mecanismo que moviliza las aspas y generar energía eólica.

Estos materiales por separado se relacionan simbólicamente a la protección de la comunidad, a su capacidad de adaptación y resiliencia, y a sus mismas relaciones. En conjunto, siguen representando estos aspectos de la comunidad, pero son reordenados y transformados en una nueva composición que responde a la problemática que les aqueja, y para la que deben colaborar de formas innovadoras.

Im.3 Domando el viento | Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=nPkr9HmglG0

 

Conclusión.

La película concluye ofreciéndonos un rápido vistazo a la vida actual de sus personajes principales.  William puede ingresar a la universidad y se especializa en estudios medioambientales, trabajando en la visibilización de los beneficios que tiene el uso de energías renovables en comunidades de menores recursos y alta vulnerabilidad socioambiental.

También, se nos muestra cómo todo el pueblo de William se pudo beneficiar del aprovechamiento de la energía eólica. Actualmente el aerogenerador original del protagonista sigue siendo utilizado y es acompañado de otros que fueron construidos posteriormente y que han sido elaborados con materialidades similares.

De esta manera, El Niño que Domó el Viento es una inspiradora historia que nos permite valorar cómo la transición energética puede surgir desde iniciativas modestas y procesos de innovación que integran recursos y relaciones locales, llegando a tener impactos significativos en los modos de vida de comunidades con grandes necesidades.

 

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