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Atlas del Carbón. Hechos y Cifras de un combustible Fósil | Las salvajes bocaminas como bestias fugitivas

Revista Planeo Nº 47 Transiciones Energéticas; Abril 2021


[Por: Natalia Aravena Solís, Geógrafa U. de Concepción, Estudiante Magister en Asentamientos Humanos y Medio Ambiente, IEUT – UC]

Libro: Atlas del Carbón
Editorial: Fundación Heinrich Böll, Friends of the Earth international y Terram.
Año: 2020
E-book Disponible: https://www.terram.cl/descargar/energia/termoelectricas/Atlas-del-Carbon-Latinoamerica.pdf

Im.1 Portada Libro | Fuente: https://www.terram.cl/publicaciones/

Resumen

Contrario a lo que podamos pensar, el carbón sigue siendo un recurso muy utilizado en el mundo, tanto en la generación de energía eléctrica, como en otros procesos productivos. Atlas del Carbón (2020), en su versión para Latinoamérica, se plantea como una contribución para sensibilizar acerca de la urgencia de frenar la quema de combustibles fósiles, especialmente el carbón. Mediante gráficos, diagramas y mapas, en conjunto con información precisa y actual, es una lectura que motiva la comprensión de la descarbonización como un hito en el camino para desfosilizar nuestras sociedades. Publicado originalmente en inglés, se ofrece esta versión en español a la que se agregan dos casos de interés latinoamericano: Colombia y Chile.

Palabras Clave. Descarbonización, contaminación ambiental, GEI.

Introducción.

La utilización del carbón daña el medioambiente en varias etapas de su proceso productivo: en su extracción, sea en mina subterránea o a tajo abierto, se destruye la naturaleza, se contamina el agua e impulsa migraciones forzosas de comunidades.  En su combustión emite a la atmósfera grandes cantidades de dióxido de carbono y metales pesados, perjudiciales para todo el ecosistema (incluyéndonos). Las centrales de carbón son de baja eficiencia y, pese a ello, después del petróleo, sigue siendo la segunda fuente de energía más importante en el mundo. El consumo de carbón sigue aumentando, incluso en Europa, cuyos mayores exponentes son Alemania, Polonia y Gran Bretaña.

Entre sus consecuencias está la delgada línea de des-equilibrio ambiental del cambio climático, que, si aumenta en 1,5°C más la temperatura terrestre, no podremos contener. Para alcanzar ese objetivo el 88% del carbón debe permanecer bajo tierra, sin embargo, la Unión Europea sigue financiando proyectos cuya fuente de energía es el carbón, un rubro altamente privatizado, con lobby y que paga a escépticos climáticos. ¿Qué hacemos entonces? La oposición a proyectos que involucren carbón ha ganado más adeptos, y el objetivo común es crear sistemas de generación y producción que realmente dependan de energías renovables, más que de combustibles fósiles.

Im.2 El carbón como recurso en el mundo | Fuente: https://www.terram.cl/publicaciones/

 

Carbón, pasado y presente de la bestia fugitiva.

El carbón se origina de vegetación a alta temperatura y presión, sin contacto con aire, por lo mismo hay depósitos en todos los continentes (Im.2). Mientras más antiguo el carbón, más carbono y energía contiene. Impulsó la Revolución Industrial y la transformación de las economías y sociedades durante los últimos dos siglos. Aunque se aprovecharon sus beneficios, sus consecuencias han sido ignoradas, siendo el carbón uno de los factores más importantes del cambio climático, ya que su extracción y combustión aporta gases de efecto invernadero (GEI) de alto impacto y contaminación ambiental.

Los efectos geológicos de la minería del carbón tampoco han sido menores: la minería a rajo abierto destruye el paisaje y la superficie por sobre las minas subterráneas se hunde.

Las centrales termoeléctricas a carbón generan gases tóxicos y material particulado, responsables de cientos de miles de muertes alrededor del mundo cada año, por lo que la contaminación atmosférica y ambiental del carbón cuesta miles de millones en gastos de salud.

Socialmente, el sector está empleando menos personas, aunque aumente su producción y la minería subterránea sigue siendo uno de los trabajos más peligrosos. Las comunidades locales pueden ser afectadas por migraciones forzosas y represión, para permitir la explotación del carbón.

Desde lo político-económico, la industria del carbón utiliza dinero de los contribuyentes para mantener sus precios bajos y no ofrece compensación por los costos relacionados con el cambio climático o las enfermedades. Mientras que cavar minas, construir centrales termoeléctricas y proveer infraestructura cuesta miles de millones, los países subdesarrollados no pueden costearlo, por lo que las agencias de crédito y los bancos privados ofrecen fondos para financiar el carbón.

En la actualidad, pese a que supongamos que va a la baja, la construcción de centrales termoeléctricas a carbón se reanuda silenciosamente (ver el caso de Japón), ¿para cuándo la descarbonización?

 

Las salvajes bocaminas en Latinoamérica.

Im.3 Generación eléctrica en Chile | Fuente: https://www.terram.cl/publicaciones/

En el mundo se presenta un fuerte aumento de la energía renovable, por lo que el uso del carbón está poniendo en peligro el ambicioso objetivo de reducir las emisiones de GEI. En Latinoamérica, Chile sigue utilizando el carbón en la generación de electricidad, siendo de este origen el 40% de la electricidad del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) (Im.3), a pesar del anuncio de la no construcción de nuevas centrales y la fuerte entrada de energías renovables no convencionales, así como también la promesa de cerrar todas las termoeléctricas para el 2025. El costo de esta combustión repercute en las personas, que habitan las denominadas Zonas de Sacrificio: un ejemplo de ellas es la central Bocamina I y II con sus repercusiones por más de 30 años en Coronel, Bio Bio.

Mientras, en Colombia la explotación del carbón ha implicado la expansión de territorios en sacrificio, donde comunidades vulnerables (campesinos, indígenas y afrodescendientes) y las futuras generaciones deben lidiar con los impactos.

 

Conclusión.

Siempre que se quiere discutir acerca de cambio climático y energía, la industria del carbón con su poderoso lobby no quiere ceder. Suelen conseguirlo, sin embargo, todos podemos ser parte del cambio.

La participación de las energías renovables dentro de la matriz energética global está creciendo rápidamente. Naciones, organizaciones, compañías y personas estamos cambiando. No es una tarea fácil, ni tampoco se alcanza a ver en el horizonte a este fugitivo derrotado, ni si su caída será próxima. Lo que sí está en nuestras manos es informarnos, informar a otros y juntos crear conciencia. Atlas del Carbón es un paso para lograrlo.

 

 

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