Territorios Gastronómicos

Abril 2020

Territorios gastronómicos: la apropiación del espacio público en calles y esquinas de Santiago

Revista Planeo Nº 43  Territorios Gastronómicos, Abril 2020


[Por: Camila Muñoz Navarrete; Antropóloga de la Universidad de Chile; Profesora de Historia, Geografía y Ciencias Sociales en Colegio San Fernando de Peñalolén.
Sebastián Rodríguez Leiva; Geógrafo de la Pontificia Universidad Católica de Chile, MSc Gobernanza del Riesgo y Recursos de la Universität Heidelberg, Alemania; Director del área Geografía en Paisajes en Movimiento]

Resumen: En el último tiempo se ha observado un aumento considerable de puestos de venta y compra de comida en las calles y esquinas de Santiago. Ello, representa el punto central de la presente columna, donde se discute cómo este fenómeno urbano, representa una manifestación de la manera en que la ciudadanía se apropia del espacio público y lo transforma: produciendo espacios de encuentro con el otro, de interacciones y diálogos de carácter espontáneo. Así, la recuperación del espacio público a través de la generación de estos territorios gastronómicos da cuenta de su valor como lugar de encuentro, más aún, considerando el contexto actual, en el que cada vez más grupos utilizan la calle como espacio de encuentros y demandas sociales, volcando la lógica de la vida en privado y recuperando el carácter público del espacio.

Palabras clave: espacio púbico, territorio gastronómico, Santiago

 

Al recorrer las calles de la comuna de Santiago solo bastan un par de minutos para darse cuenta del gran número de personas que vende y consume en puestos de comida en la calle. Este fenómeno ha aumentado considerablemente en el último tiempo, en parte importante por la llegada de inmigrantes a nuestro país, quienes han enriquecido la oferta gastronómica, dotando de nuevas experiencias las calles y esquinas; y ahora más, como consecuencia del estallido social del que hemos sido partícipes desde octubre del año pasado, donde un número no menor de personas han ocupado el espacio de las manifestaciones y se han instalado en las esquinas céntricas para vender comida a los transeúntes, recurriendo a nuevas fuentes de ingreso.

Bajo este escenario, planteamos que la venta y consumo de comida en las calles y esquinas de Santiago, representa una manifestación de la manera en que la ciudadanía se apropia del espacio público y lo transforma: produciendo espacios de encuentro con el otro, de interacciones y diálogos de carácter espontáneo. Lo anterior puede entenderse como una forma de “evasión” a la lógica de consumo gastronómico en espacios privados, donde existe la obligación de consumir para ocupar el espacio y la interacción se realiza entre pares que se conocen, siendo prácticamente nulo el diálogo con los demás comensales o con los locatarios. En definitiva, la recuperación del espacio público a través de la generación de estos territorios gastronómicos lo entendemos como uno de los eslabones necesarios para el desarrollo de la conciencia colectiva y el ejercicio ciudadano.

Im1. Comercio de venta y compra de comida en la calle
Fuente: Herrera, 2019

La comprensión del espacio público necesariamente debe ser a partir de la existencia de diferentes dimensiones de análisis y que son de gran relevancia para el presente caso. Así, desde la perspectiva funcional y morfológica, las calles y esquinas permiten la instalación de puestos de comida, carritos de comida rápida o comercio ambulante y a la vez es el espacio donde los transeúntes se desplazan, conversan, negocian y compran productos, todo ello como acciones o actividades articuladoras en una ciudad (Carrión, 2005). Ello puede ser vinculado al rol que posee el espacio público como elemento constitutivo de ciudadanía. Al respecto, Borja y Muxi (2000) sostienen que es el lugar donde las personas se pueden expresar, donde se produce y se construye el encuentro con el otro y lo diverso, es decir, en las calles y esquinas donde se vende y compra comida es el lugar donde se genera la integración, articulación, encuentro y conectividad con lo distinto (Salcedo Hansen, 2002).

En esta línea, el espacio público se presenta como el lugar donde las personas pueden formar, a través de conversaciones cotidianas, lazos de convivencia que, aunque sean itinerantes, contribuyen a la conciencia de vivir en comunidad. Aún más, no sería raro que a partir de estos encuentros comenzaran a articularse voluntades e incluso demandas, de manera colectiva. Tradicionalmente, el acceso a servicios gastronómicos en locales o espacios privados (restaurantes, cafés, etc.) resultan en una lógica de interacción restringida a las convenciones sociales de lo individual o familiar. Se visitan con un otro familiar o cercano, con quien voy a interactuar y en mínima medida existe un diálogo con los trabajadores o locatarios. En esta oposición de espacios público/ privado para la oferta gastronómica, se refleja la lucha social entre la lógica de “lo privado” y la libertad individual frente a la conciencia del vivir en sociedad y compartir espacios con otros ciudadanos. Como consecuencia, el fenómeno del comercio de comida “informal”, frente a la configuración de espacios privados de oferta gastronómica, resulta en un mecanismo de “evasión”, tanto del sistema de propiedad privada como de las lógicas de interacción desarrolladas por ésta, a través de lo que se ha discutido como el escenario de confrontación entre grupos antagónicos por la ocupación del espacio (Springer, 2011).

Esto último, puede llevar a la visión de que el espacio público sea considerado como un espacio de contestación y apropiación, no sólo de forma consciente (cuando se utiliza con propósitos de manifestación y propaganda) pero también a partir de la apropiación de las calles y esquinas para el desarrollo de servicios como la cocina y alimentación. Debería observarse este fenómeno a partir de la definición básica de territorio ya que además del espacio físico donde se desarrolla la actividad de venta y compra de comida, se estrenan nuevas formas de apropiación simbólica y material que las personas realizan en el espacio (Bello, 2011). Así, la calle y la esquina experimentan un proceso de apropiación del espacio por parte de las personas que están en él, construyendo, además, identidades locales basadas en la comida y las costumbres provenientes de personas que, en muchos casos, han inmigrado a nuestro país.

Finalmente, se entiende que la venta y compra de comida se desarrolla en el espacio público, bajo lógicas propias de este, como el desplazamiento de transeúntes, diálogo, la interacción y el encuentro, lo que ha transformado a la calle y las esquinas de Santiago en verdaderos territorios gastronómicos. Ello, contrasta con la visión pesimista planteada en la literatura y en la discusión mediática sobre el fin de los espacios públicos y la pérdida de identidad como consecuencia de la globalización. En este caso, queda de manifiesto cómo en la actualidad, este fenómeno gastronómico en Santiago, muestra un panorama diametralmente opuesto, donde la apropiación del espacio por personas y comerciantes ha puesto en valor no solo la gastronomía ofertada allí, sino que también, la apropiación del espacio respecto a su valor como lugar de encuentro, resignificando el rol del espacio público. Por último, esto cobra especial relevancia en nuestro contexto actual, en el que cada vez más grupos utilizan la calle como espacio de encuentros y demandas sociales, volcando la lógica de la vida en privado y recuperando el carácter público del espacio.

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Referencias

Bello, Álvaro (2011). “Nampülkafe: El viaje de los mapuche de la Araucanía a las pampas argentinas”. Temuco, Ediciones Universidad Católica de Temuco.

Borja, J. y Muxi, Z. (2000). El espacio público, ciudad y ciudadanía. Recuperado   de http://www.esdionline.com/repositori/public/dossiers/DIDAC_wdw7ydy1.pdf

Carrión, F. (2005). El centro histórico como proyecto y objeto de deseo. EURE, 31 (93), 89 – 100. https://doi.org/10.4067/s0250-71612005009300006

Salcedo Hansen, R. (2002). El espacio público en el debate actual: una reflexión crítica sobre el urbanismo post-moderno. Revista EURE, 28(84), 5-19. https://doi.org/10.4067/s0250-71612002008400001

Springer, S. (2011). Public space as emancipation: Meditations   on anarchism, radical democracy, neoliberalism and violence. Antipode,43 (2),525-562. https://doi.org/10.1111/j.1467-8330.2010.00827.