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Declaración de Impacto Ambiental Costanera Center

[por Bernardita Mc Phee]

DIA Costanera Center

La presente reseña tiene como propósito motivar un ejercicio de lectura crítica de la última Declaración de Impacto Ambiental del proyecto Costanera Center, a la luz de las discusiones y debates que se han generado  en el último tiempo. La invitación no tiene que ver solo con cuestionarse este proyecto en particular, sino que además, con la necesidad de reflexionar sobre el instrumento en sí y los procesos institucionales asociados. ¿El proceso de evaluación ambiental actual, posibilita miradas sistémicas que permitan abordar la complejidad asociada a las transformaciones territoriales generadas por proyectos de esta envergadura?

Como antecedente y punto de partida, cabe señalar que en el año 2001 se presentó el primer informe sobre los impactos ambientales del proyecto Costanera Center, siendo aprobado mediante la Resolución de Calificación Ambiental Nº 537/2001. Posteriormente se han presentado una serie de Declaraciones de Impacto Ambiental a las cuales la autoridad ambiental les ha hecho múltiples reparos por lo que la empresa ha tenido que elaborar, por una parte, Adendas que den cuenta de los elementos deficientes del proyecto, proponiendo soluciones o medidas de mitigación, y por otra, nuevos apartados con las modificaciones que se le han hecho al proyecto en estos 11 años.

Por lo tanto, la Declaración de Impacto Ambiental comentada no incorpora, y por tanto, no nos entrega, una mirada integral del proyecto, sino que exclusivamente hace referencia a las modificaciones que se le han realizado a éste en los últimos años. Entre ellos: 1. Aumento de la superficie total construida; 2. Aumento de la altura de los edificios contemplados; 3. Disminución del número de estacionamientos y cambios en cuanto a su distribución (subterráneos o en superficie) y en cuanto a los accesos a éstos. 4. Cambios en las zonas de carga y descarga; 5, Modificaciones de la localización de equipos y sistemas; 6. Napas subterráneas; 7. Incorporación de una planta de hormigón: y 8. Modificación de los sistemas de ventilación. Todo esto está explicado brevemente en el documento.

De estas modificaciones existen 4 que no fueron evaluadas en el documento del año 2001. Estas son:

  1. Napas subterráneas: se realizó un estudio hidrogeológico para evaluar si las infiltraciones del proyecto provocarían efectos negativos en el acuífero.
  2. Sistemas de ventilación: se incorporaron tomas de aire en los niveles subterráneos del proyecto y ventiladores con el propósito de prevenir altas concentraciones de monóxido que puedan ser dañinas para salud de las personas.
  3. Planta de hormigón etapa de construcción: se instaló una planta de hormigón en el recinto con una producción estimada de 500 m3 por día.
  4. Vialidad: si bien en etapas anteriores se realizaron estudios de impacto vial, en las múltiples Adendas que se le han realizado al proyecto se han ido incorporando obras viales necesarias para mitigar los potenciales efectos del proyecto en este ámbito.

Adicionalmente, se incorporan medidas de mitigación en componente ambiental aire, asociadas a las emisiones a la atmósfera, ruido generado en las etapas del proyecto y residuos del mismo.

Uno de los aspectos que no se menciona en el documento, y que ha sido uno de los elementos invisibilizados en este proceso, son los potenciales efectos sociales o socioeconómicos que puede generar el proyecto. Específicamente, el potencial impacto que tendrá este mall, y particularmente su operación, en el comercio aledaño, por lo tanto, sobre pequeños comerciantes. Al respecto, en la Declaración de 2001, el único impacto que se identifica se valora como positivo, argumentando en la línea de que el proyecto tendrá un impacto positivo sobre el sistema socioeconómico del país porque generará empleos.

Elementos para el análisis:

Ausencia de la noción de efectos acumulativos: si bien el reglamento ambiental menciona este tipo de impactos, los proyectos no están obligados a evaluar cómo sus propios efectos interactuarán con los efectos de otros proyectos. Al respecto es importante recordar la cantidad de proyectos y obras que se han realizado y que se están realizando en ese sector de la ciudad que ha sido denominado como Sanhattan: la torre Millenium, Parque Titanium, entre otros.

En este punto, son de especial interés los efectos acumulativos en el sistema vial, puesto que este subcentro de la ciudad ya se caracteriza por la alta congestión vehicular y sin duda cuando el Costanera Center esté completamente en funcionamiento aumentará la afluencia de personas, lo que tenderá a agudizarse en la medida que todos los proyectos del área estén operativos.

Preeminencia de administración comunal en la metrópolis: gran parte de la argumentación de la Declaración se articula en función de la zonificación propuesta por el Plan Regulador de la comuna de Providencia, no considerando ni dando cuenta de lo que significa un proyecto de estas características en la metrópolis. Asimismo, muchas de las decisiones que han debido tomarse respecto al proyecto han quedado en manos de la administración de dicha comuna.

Sin duda que la fragmentación institucional y la excesiva influencia de la administración municipal en la metrópolis ponen en jaque la sustentabilidad de la misma. Punto que se suma a la vieja pero actual discusión sobre el gobierno de la ciudad de Santiago.

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